El PSOE cree que hay miembros de la Marea interesados en romper la armonía

|

La relación entre el Gobierno local y el Partido Socialista parece haber vuelto a la normalidad después del distanciamiento de la semana pasada. Sin embargo, el portavoz del PSOE cree que puede haber miembros de la Marea interesados en que ambas partes se distancien.
Esta visión fue expuesta ayer por el portavoz de la formación socialista, José Manuel García, quien no hizo mención a ningún nombre en particular, aunque sus críticas parecen ir dirigidas al jefe de gabinete del alcalde, quien la semana pasada dirigió al PSOE y al propio García algunos mensajes críticos a través de redes sociales.
“El Gobierno local es el que tiene que gestionar, planificar y ejecutar, vamos a ser oposición pero para 2018 vamos a intentar facilitar que la ciudad cuente con ellos el 1 de enero”, explicó García, quien acompañó esto diciendo que “aunque pueda haber gente en Marea Atlántica que quiera establecer otra dinámica relacional, posiblemente incluso quiera romper esta dinámica, por nosotros no va a quedar”.
El enfrentamiento de la semana pasada entre ambas formaciones fue el primero en el último medio año, al menos de manera pública, y rompió momentáneamente la sintonía que había quedado reflejada en la aprobación de varios cambios en el presupuesto de manera consensuada así como tener prácticamente cerradas las cuentas del próximo ejercicio.

Un aspecto que no convence al portavoz socialista es que el alcalde transmite un mensaje mientras que otros miembros del equipo de gobierno cercanos a él lanzan otro diferente. “El alcalde asegura que su voluntad es la que me transmite a mí en las conversaciones, pero al final, gente que lo rodea, gente importante o que ocupa cargos dentro del Ayuntamiento elegidos por Marea Atlántica de manera pública y notoria marcan unas líneas que no tienen nada que ver con lo que dice el alcalde”, señala García.
Esta dualidad de mensajes por parte de cargos importantes del Gobierno local es lo que no acaba de convencer al portavoz del Partido Socialista, quien considera que “sería bueno que entre ellos se pusieran de acuerdo y decidan quién es el que manda”.
A pesar de las molestias que causa esta situación en el seno de la formación socialista, no dejarán que sea un problema para el futuro de la ciudad salvo que se llegue a niveles extremos.
Así, García considera que esto no debería ir más allá. “Poco diría en nuestro favor si hacemos que las declaraciones de una persona que no fue elegida por la ciudad la rompan”.
A pesar de ello manda un aviso: “Si es lo que pretende, estaría bien que lo dijera porque luego viene manifestando que le interesa el bien común cuando lo único que parece que le interesa es que la ciudad esté enfrascada en lío tras lío”.

El presupuesto
Estas diferencias de la última semana no parece que vayan a afectar al presupuesto del próximo año. El Gobierno local y el Partido Socialista llevan un par de meses enfrascados en esta negociación y su cristalización debería producirse pronto.
Desde la formación socialista se mantienen a la espera de que la Marea les remita el documento final para que ambas puedan dar por cerrado un período de negociación marcado por la sintonía y la privacidad de las conversaciones, al contrario de lo que ocurrió en el pasado.
“Estamos entrando en tiempo de descuento, hace tres semanas que entregamos nuestras propuestas”, explica José Manuel García, quien considera que la respuesta del Gobierno local debería producirse “con carácter inmediato” para que puedan comprobar que se mantienen las condiciones pactadas.

La intención del Gobierno municipal es que el presupuesto del próximo año esté disponible para su aplicación a partir del 1 de enero, aunque los márgenes se van estrechando y cada vez parece más complicado que se pueda cumplir esta fecha.
El documento presupuestario tiene que superar varios trámites como son la aprobación de la junta de gobierno local, el visto bueno de la Comisión de Hacienda y que esto sea refrendado en el salón de plenos de la corporación.
Sobre el papel no debería haber ningún problema para que las cuentas reciban el visto bueno del pleno, ya que la Marea, que gobierna en minoría, se aseguraría los votos necesarios gracias al respaldo del Partido Socialista.
Una vez que sea aprobado de manera inicial en el salón de plenos, el documento deberá someterse a un período de exposición pública de quince días. Posteriormente, y si hubiese alguna alegación, la oficina presupuestaria deberá realizar su estudio y el documento tendría que volver a pasar por la Comisión de Hacienda.
En sus dos primeros años de mandato el Gobierno local no consiguió la aprobación del presupuesto hasta el mes de mayo en ambos casos, una situación que ahora no se repetirá salvo un giro inesperado.

El PSOE cree que hay miembros de la Marea interesados en romper la armonía