Los vecinos de Acea de Ama retoman la normalidad después del escape de gas del viernes

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Más de 24 horas después del escape de gas de Acea de Ama el viernes, los vecinos pudieron recuperar la normalidad. Aunque los trabajos de los técnicos de Gas Natural continuaron durante todo el día de ayer, al medio día, el centro de salud abría sus puertas; el tráfico regresaba a la avenida de Ribados y los vecinos desalojados podrían volver a sus domicilios.
Durante la noche del viernes al sábado, un dispositivo de emergencias hizo guardia junto al depósito afectado. Con la luz del día, sobre las nueve de la mañana, comenzaron los trabajos para vaciar el tanque. Los bomberos utilizaron un quemador conectado con la salida del depósito.
A la una de la tarde, se abría a los coches los 500 metros de la avenida de Ribados. Al tiempo, el supermercado Eroski recibía de nuevo a sus clientes, y los residentes de los 24 pisos desalojados, regresaron a sus casas.

Emergencias
La normalidad tardó un poco más en llegar al centro de salud. Durante toda la mañana, las urgencias se trasladaron al ambulatorio de Tarrío. A partir de las tres de la tarde el personal sanitario y los pacientes regresaban al inmueble.
En las afueras del mismo permanecía un perímetro de seguridad, en la zona ajardinada más próxima a los depósitos, en el paseo del río Trabe, como explican desde el Ayuntamiento. 
Con los efectivos de emergencias ya retirados del punto, solo permanecían en el lugar los trabajadores de Gas Natural. Durante toda la tarde, se encargaron de hacer inerte el resto del gas congelado en el depósito, limpiar su entorno, asegurar los otros tanques y retirar el afectado por la rotura.
Para ello, contaron con una grúa de grandes dimensiones, ubicada en el lateral del centro de salud.
Por otra parte, desde el Ayuntamiento indican que hoy “tendrán especial cuidado” durante el feirón de Acea de Ama, para asegurar el perímetro de seguridad de ser necesario.

Los vecinos de Acea de Ama retoman la normalidad después del escape de gas del viernes