El 092 disuelve una pelea de menores con guantes de boxeo en María Pita

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Incluso a los agentes municipales, a los que les gusta decir que ya han visto de todo, les costaba creer lo que ocurrió a las ocho y media del sábado en la plaza de María Pita, delante mismo de sus ojos: cerca de cuarenta menores se reunieron tarde para contemplar a dos de ellos enfrentándose en una pelea singular. Los escolares protagonistas de la velada habían traído incluso guantes de boxeo para la ocasión, mientras el resto se dedicaba a animarles a sus lados. 
Pero el combate ni siquiera pudo durar un asalto: los preparativos fueron contemplados por los agentes que custodian el palacio municipal, que advirtieron a sus compañeros de lo que estaba ocurriendo. En poco más de un minuto, convergieron en la plaza mayor coruñesa varios coches patrulla y a la vista de las luces y ante el sonido de la sirena, los adolescentes se dispersaron. 
Sin embargo, no tuvieron más suerte como fugitivos que como púgiles, y los dos supuestos boxeadores fueron atrapados por la Policía Local y entregados a la custodia de sus padres. A pesar de que muchos trataron de despistar a las autoridades perdiéndose por las calles de la Ciudad Vieja y la Pescadería, la coordinación entre los coches patrulla consiguió interceptarles, poniendo una vez más fin a un episodio potencialmente violento entre menores de edad antes de que llegaran a producirse lesiones o daños entre los participantes, según fuentes municipales.  

peleas recurrentes
Porque no es la primera vez que la Policía tiene que intervenir rápidamente para evitar una trifulca entre estudiantes de distintos centros de enseñanza, que saldan así sus cuentas. En los últimos meses, esta situación se repite los fines de semana de forma periódica en zonas como O Parrote o La Maestranza. La última vez, el sábado 30 de enero: entonces fueron alrededor de trescientos jóvenes citaron a través de las redes sociales para pelearse en los solares de La Maestranza. Al revés que en esta ocasión, los citados no parecían estar dispuestos a seguir las reglas del marqués de Queensberry, porque iban pertrechados con puños americanos, bates de beisbol y palos con punta. 
Lo que llamó la atención de las autoridades es la extrema juventud de algunos de los participantes porque, según algunas fuentes, uno de los menores a los que se le intervino palos era una niña de diez años. Igual que el sábado pasado, la rápida intervención de los cuerpos de seguridad –tanto la Policía Nacional como la Local actuaron– evitó que se produjera una reyerta que  en ese caso podría haber terminado en batalla campal, dado el número de jóvenes y la presencia de objetos contundentes.
Igual que la semana pasada, los jóvenes se dispersaron en pandillas por las zonas cercanas a La Maestranza sin que se produjesen detenciones, aunque si hubo identificados: cinco adolescentes de los que la Policía Nacional tomó los datos.
A pesar de que desde el Ayuntamiento se resta importancia a estas peleas o amagos de ellas, no ha dejado de destacar patrullas en las zonas donde suelen citarse los menores a través de las redes sociales, ante la alarma que provocan entre los padres y el público general. Pero lo cierto es que, de momento, no ha llegado la sangre al río. 
En parte, es debido a la incomprensible costumbre de los menores de citarse en lugares muy transitados del centro de la ciudad, donde hay una fuerte presencia policial y cámaras de seguridad en muchos puntos (las de María Pita grabaron el suceso del sábado). 

El 092 disuelve una pelea de menores con guantes de boxeo en María Pita