Las fuertes mareas entierran en arena los accesos a la playa de Riazor

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La fuerza del mar ha vuelto a quedar patente en la bahía del Orzán, y, sobre todo, en la playa de Riazor, donde en los últimos días ha desplazado y removido toneladas de arena. De tal manera, que los accesos a la playa han quedado totalmente bloqueados por los áridos, solo unas semanas después de que las excavadoras hubieran regresado para reponer la duna que había sido erosionado por el mar. Sin embargo, no está previsto que las máquinas regresen para reparar los daños. Por lo menos, de momento. 

Y eso, a pesar de que gran parte de la arena que se había acumulado contra el borde del Paseo Marítimo hasta el punto de ocultar casi por completo las duchas, que miden cerca de dos metros, procede precisamente de la duna contra los temporales de Riazor,

Es un fenómeno que se suele repetir a menudo durante el período de temporales: las fuertes corrientes que se estrellan contra la playa rápidamente taponan las duchas que se hallan al pie de las escaleras. 

Fue a principios de este mes cuando, aprovechando el respiro que había permitido el tiempo después de dos semanas de alertas casi constantes, las máquinas regresaron a la playa de Riazor con el objetivo de elevar la duna de contención que había resultado muy erosionada por el constante oleaje y que apenas suponía ya una barrera. Son 23.000 metros cúbicos removidos con dos bulldozers con el apoyo en momentos puntuales de dos tractores.

Una sola alerta roja 
Es habitual que la duna tenga que rehacerse durante la temporada invernal, por lo menos en una ocasión.  Pero esta temporada de borrascas está resultando bastante suave, sin que el Paseo Marítimo haya registrado daños, como en otras ocasiones, y con solo una alerta roja en lo que va de año que no dejo ningún incidente digno de consideración.

Aún así, el mal tiempo se ha dejado sentir durante la primera parte de 2019. A finales de enero fue necesario cerrar los arenales al publico durante tres días seguidos debido a las condiciones meteorológicas adversas. Pero desde la Agencia de Meteorología Española (Aemet) los temporales han sido flojos este año, sin que se hayan registrado daños en las infraestructuras marítimas, como en otras ocasiones.  

Pero la ciudad todavía está a tiempo de conocer los efectos de una ciclogénesis explosiva, puesto que la temporada no acaba hasta principios de abril.

Las fuertes mareas entierran en arena los accesos a la playa de Riazor