Roban el coche de una náutica y lo arrojan al mar en O Portiño

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Miguel Villa, el dueño de la náutica Cadenote, en Sada, ni siquiera sabía que le habían robado el coche cuando le comunicaron que lo habían descubierto en el fondo del puerto de San Pedro de Visma, en O Portiño. “No sé quién puedo hacer esto, pero fue una maldad. Una cosa es que lo roben, pero no tenían por qué tirarlo al mar”, explica.
A eso de las diez y media de la mañana, los bomberos municipales recibieron una llamada alertándoles de que habían descubierto un coche bajo las aguas del puerto, pero añadieron que no parecía haber nadie dentro. “Una vez llegamos allí con dos buzos, dispuestos a inspeccionarlo –explicó el bombero al mando de la dotación– descubrimos que no estaba totalmente sumergido, que la cabina sobresalía, y que estaba instalado precariamente sobre una roca, de manera que se balanceaba con las olas”. 
Afortunadamente, estaba cerca del muelle, así que la misma grúa que se emplea para izar las embarcaciones y llevarlas a tierra pudo ser empleada para levantar el vehículo, un Megane, que había sufrido graves daños por el efecto del oleaje, y que tenía las puertas y el parabrisas destrozados. Mientras tanto, la Policía Local y la Guardia Civil localizaron al dueño a través de la matrícula. 

de la zona
A Villa, que llegó poco después con un camión para llevarse el vehículo de vuelta a Sada, todavía le costaba creerse lo que había pasado. “Dejamos el coche aparcado a las diez de la noche y cuando salimos esta mañana cogimos otro y no nos fijamos”, explica Villa, que supone que unos “yonquis” lo robaron. Como señala el empresario, los que lo hicieron tienen un detallado conocimiento de la zona, porque para arrojar el vehículo al agua tuvieron que retirar primero unos bolardos.
“Eso fue a posta porque, según me contaron, esos bolardos antes tenían unas cerraduras que se estropearon y ahora son de quita y pon, y eso solo lo sabe la gente que viene por aquí”, comentó mientras indicaba al camión para que maniobrara hacia atrás desde el muelle.
En cuanto a por qué arrojaron el coche al mar en vez de abandonarlo, es una incógnita. Aunque existen algunos locales en la zona que tienen mala reputación, no hay ningún punto negro de tráfico de drogas en los alrededores, así que todo apunta a que podrían haber cometido un delito con él y luego decidieron borrar las huellas de esta manera, aunque lo habitual es que calcinen el coche.

Roban el coche de una náutica y lo arrojan al mar en O Portiño