El Depor mejora, pero no le llega

Unionistas fue capaz de bloquear al Deportivo en Riazor | quintana
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El Deportivo se ha complicado tanto la vida, que ya no sirve echar mano de las sensaciones, de una mejor versión en el césped, de un movimiento más acompasado en el juego ofensivo y en la presión. Mejoró, sí, pero en el área contraria sigue nublado, sin pegada, sin pólvora, sin maldad. No gana desde que acabó noviembre, no marca desde que cambiamos de año y ahora ya ni siquiera está entre los tres primeros puestos de la clasificación. Es cuarto con 17 puntos, a uno del Compostela, y por debajo tiene equipos que han jugado menos encuentros. Seguir luchando por el ascenso en la segunda fase está ahora más difícil.

Ayer era el día. O tenía que serlo. Rubén de la Barrera lo había considerado una final. Un sí o sí. No quedaba otra que la victoria, pero no se dio. Para buscarla, el técnico, que ha empezado su etapa en el banquillo con tres partidos sin ganar y dos puntos de nueve posibles, apostó por la vuelta del talismán, de Keko Gontán. No jugaba en Liga desde la quinta jornada. Entonces, el Deportivo sumaba tres victorias y dos empates. Después se torció el camino y aún no se ha enderezado. La presencia en el césped del jugador más desequilibrante del equipo esta temporada tampoco rompió el muro que lleva tiempo atragantándoseles a los deportivistas.

De la Barrera también dio entrada en el once a Uche Agbo, que jugó su primer partido en 2021, y al único fichaje que ha concretado el club (hoy se acaba el plazo para cerrar incorporaciones), Raí. Buscaba el Depor, como el apellido del brasileño, ese ‘nascimento’ que le sacara de la crisis. Tendrá que esperar. Ojalá sea en O Vao el próximo domingo al mediodía ante el Coruxo.

El Depor, sin el sancionado Mujaid, sin el máximo goleador (dos tantos, uno de penalti) Diego Rolan, asumió la iniciativa en el juego ante el líder. A Unionistas no le importaba. Se siente a gusto en ese tipo de encuentro.

Miku fue el referente ofensivo, Keko aportó luz en la derecha, Raí sumó en la izquierda, algo nervioso en su estreno. Demasiado eléctrico hasta que se calmó y aclaró el juego. Borges se sumó al ataque. Era lo que querría haber visto De la Barrera ante el Compostela una semana antes. El tico acompañó los centros laterales y en el primero la cazó en el aire para forzar un córner. Había esperanza. Se veía una luz. Pero sigue siendo tenue, sin ese chispazo que alumbre el gol.

El Deportivo pisó campo contrario, una declaración de intenciones, con una circulación más rápida de la que venía ofreciendo, con movilidad por delante del balón.

Sin embargo, un día más, ni la toma de decisiones ni la precisión fue el fuerte de los blanquiazules. Faltó otra vez esa lucidez necesaria para desequilibrar partidos. Como un centro de Lara que se perdió por la lateral contraria. El jugador cedido por el Sevilla acababa de pedir penalti a los doce minutos en una caída ante Garay. Le desplazó el defensa de Unionistas, pero el árbitro no lo consideró suficiente como para señalar los once metros.

Ya había bajado una marcha el Deportivo respecto a la inicial cuando Keko, a los 22 minutos, salió vencedor de un duelo en la banda derecha, casi en la línea de fondo, levantó la mirada, vio a Miku, lo encontró en el área y el venezolano la marró en su intento por darse la vuelta y controlar el balón para empalarlo. No fue una pifia a la altura de las que había tenido en Copa ante El Ejido 2012, pero le afectó. Hasta ese momento había transmitido buenas sensaciones.

Unionistas no había hecho nada, pero estaba en el partido. Lo demostró superada la media hora de juego. De la Nava llegó a línea de fondo, sirvió el pase hacia atrás y Dieguito Hernández obligó a Carlos Abad a lucir reflejos y estirarse para desviar el balón a córner.

Los herculinos mejoraron en la presión tras pérdida y al descanso se presentaron con el primer disparo entre los tres palos. Lo intentó Lara, hasta entonces desacertado, entrando desde la izquierda y buscando la derecha. Miguel Serna atajó.

El Depor reconectó tras el intermedio. Uche Agbo avisó con un lanzamiento lejano que se fue por encima de la portería de los salmantinos. Lara, a centro de Keko, cabeceó fuera, y el extremo también la buscó con la testa, en fuera de juego dudoso, y con un derechazo que se marchó fuera. El equipo estaba arrinconando a su rival, pero Unionistas sacó las garras antes de la hora de partido con una falta en el medio del campo. Falló la cobertura y salvó Abad ante Ramiro.

De la Barrera esperó casi 80 minutos para reactivar al Depor con cambios. Solo hizo dos. Galán, uno de ellos, mejoró el balance ofensivo de los deportivistas, pero el Deportivo llegó al pitido final como al inicial. Quiso, pero no pudo ante el líder.

El Depor mejora, pero no le llega