Una espectacular persecución en la AP-9 acaba con un tiroteo en Sigrás

La carretera vieja de Sigrás mostraba ayer las huellas de la persecución | quintana
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Una operación antidroga se saldó ayer con varios guardias civiles heridos, aunque de carácter leve, cuando el sospechoso al que perseguían trató de darse a la fuga. Fuentes cercanas señalan que el Instituto Armado había montado un control en la AP-9 para capturar a un sospechoso que creían que transportaba un alijo de cocaína. Algo salió mal, y la operación finalizó con una espectacular persecución que se prolongó durante diez minutos hasta que consiguieron alcanzarle en Sigrás, no lejos del outlet que allí se encuentra, donde fue detenido por un delito contra la salud  pública y otro de atentado contra la autoridad y lesiones.   
 La acción policial, llevada a cabo por agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA), se había llevado a cabo en la autovía, según testigos presenciales. El sospechoso apareció al filo de la medianoche y, en un principio, se detuvo normalmente. Pero cuando vio que los agentes se dirigían hacía él, decidió arrancar y darse a la fuga, a pesar de que se habían desplegado obstáculos con pinchos en previsión de que ocurriera eso. 
Sin embargo, la dificultad no pareció intimidar al supuesto narcotraficante, al que desde señalan como un delincuente habitual de Vilagarcía de Arousa con una larga lista de antecedentes en su haber. “Una mala bestia”, describieron estas mismas fuentes. En todo caso, en su huida arrolló a varios agentes cuando estos se disponían a sacarle del habitáculo y pisó el acelerador a pesar de que al pasar por encima de los clavos reventó uno de sus  neumáticos. 
Coches cruzados 
Los mismos testigos apuntan a que el vehículo del sospechoso no fue muy lejos. “Iba sin una rueda y no paraba de soltar chispas”, aseguran los que lo vieron. Aún así, recorrió la A-6 y la N-550 a toda velocidad, obligando a los agentes a pisar el acelerador para darla alcance. En un movimiento coordinado, consiguieron detenerle cruzando los coches en la carretera vieja de Sigrás.
Todo parecía haber acabado pero el sospechoso distaba mucho de haberse rendido. Maniobró con el vehículo intentando salir del encierro de los coches del Instituto armado. La situación se volvió tan extrema que los investigadores tuvieron que disparar a las ruedas para poder detenerle. El ruido de los disparos sobresaltó a los residentes de la zona, que observaron atónitos lo que parecía ser un tiroteo. “Somos guardias civiles”, gritó uno de los agentes para tranquilizar a los testigos. Más difícil resultó tratar al agresivo sospechoso, pero finalmente le redujeron. En el interior del coche  descubrieron más de un kilo de cocaína. l

Una espectacular persecución en la AP-9 acaba con un tiroteo en Sigrás