El comercio pide que los locales vacíos mantengan una buena imagen exterior

Bajos comerciales cerrados en la zona del estadio de Riazor | javier alborés
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Que las fachadas y escaparates de bajos comerciales que dan a la calle estén en buen estado y con buena imagen. Esa es la petición que hacen los comerciantes coruñeses, que apelan a que mantener un aspecto exterior permite que el resto de establecimientos no se vean afectados por una visión de abandono de la zona.

Así lo pide el presidente de la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC), Luis Boado, que explica que se debería obligar a los propietarios a “que no den imagen de abandono y destrozo”. Para ello ponen como ejemplo la campaña de vinilado que llevó a cabo el Gobierno local del PP o la de limpieza de fachadas de la época de Francisco Vázquez. De este modo, según el dirigente comercial, pese a que un local cierre, los clientes no verán su mal estado y los establecimientos del entorno “no se ven desmerecidos y así no se resta valor a la zona”.

En el mismo sentido se expresa José Salgado, presidente del Centro Comercial Urbano Distrito Mallos, que señala que al igual que se han hecho campañas para adecentar viviendas que estaban desatendidas, hay que llevar este tipo de medidas al comercio “para que A Coruña sea más vistosa”.

La FUCC aboga por crear un banco de bajos comerciales para que sean más asequibles para los emprendedores

“Queremos llevar esta propuesta a la Mesa de Comercio porque además el Gobierno municipal parece que realmente sí se preocupa por el comercio y está abierto a dialogar”, asegura Salgado, que considera que si la filosofía que se plantea desde el Ayuntamiento es la de apoyar al sector, se deben poner en marcha medidas para ayudarlo.

De lo que sí se desmarcan los comerciantes coruñeses es de la iniciativa lanzada en la última Mesa de Comercio por el presidente de la Federación de Comercio de A Coruña , Miguel Agromayor, quien apostó por convertir los bajos vacíos en viviendas. “No queremos que se conviertan en pisos, lo que queremos es un banco de locales que puedan ser adquiridos a buen precio y utilizados por emprendedores”, señala Boado. Además, explica que una medida como la planteada por Agromayor lo que haría es “quitar vida de las calles”. Además, el responsable de la FUCC señala que esta conversión aportaría un nivel mayor de especulación inmobiliaria. “Vamos a entrar en un proceso de especulación porque una persona puede decir, hago un bajo, lo adapto, hago viviendas. Y así también se impide la instalación de un nuevo negocio”, explica Boado que, con todo, abre la puerta a que esta opción se pueda estudiar en el caso de zonas periféricas que no son específicamente comerciales.

“Esta propuesta nos cogió de sorpresa porque no se había hablado con las asociaciones. A lo mejor eso en otros municipios no es mala idea, pero aquí necesitamos otras cosas”, añade Salgado.

Por ello, la opción que plantean desde la FUCC y es la de un banco de locales con precios ajustados porque “hay zonas que se han puesto de moda y de repente han subido los precios que parece que parece que hay cuarenta millas de oro, que estamos en la calle de Serrano. Hay que poner una normativa antiespeculación, aunque es muy difícil”, reconoce Boado.

El comercio pide que los locales vacíos mantengan una buena imagen exterior