Escritor incansable y diplomático eficaz

15 agosto 2010 página 8 A Coruña.- O Ventorrillo critica el estado de abandono de la plaza de Salvador de Madariaga
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Salvador de Madariaga Rojo fue un gran escritor, diplomático y político, nacido en La Coruña el 23 de julio de 1886 y fallecido en Locarno (Suiza) el 1 de diciembre de 1978. 
Según sus propias palabras, había venido “al mundo en una casa de la calle del Orzán, desde la cual se oían las olas del mar”. 
Inicia sus estudios de Bachiller en el Instituto Eusebio da Guarda en 1895 y en 1898 tras el regreso de Cuba de su padre, se traslada a Madrid en donde estudia sus últimos dos años de bachiller, regresando a su ciudad natal durante los veranos y culminando sus estudios en París, primero en el colegio Chaptal, más tarde en la Politécnica y por último en la Escuela de Ingenieros de Minas. En la ciudad de la luz conoce a una elegante señorita escocesa, Constance Archibald, que llegará a ser su esposa.  
Acaba hablando francés e inglés a la culminación de su carrera de ingeniero, una experiencia que también le hace adquirir una sólida cultura humanística. 
Regresa a Madrid en 1911 y se pone a trabajar en la Compañía de Ferrocarriles del Norte y al año siguiente contrae matrimonio en Glasgow. 

crónicas 
El 25 de mayo de 1916 hace su primer artículo para el diario madrileño “El Imparcial”, que lleva por título “Irlanda”. Las crónicas periodísticas le acompañarán para el resto de sus días. Acepta aquel año la propuesta formulada por “The Times”, para incorporarse al departamento de noticias del Foreing Office para transmitir a los hispanohablantes las noticias del conflicto de la Gran Guerra. Así, se queda a residir en Londres y actúa como corresponsal de “El Imparcial” de Madrid, “La Publicidad” de Barcelona y la revista “España”, publicando un año más tarde su obra “ La Guerra vista desde Londres”. 
En 1918 colabora con “El Sol” y continuará hasta la crisis de 1931, cuando Urgoti, es privado de la propiedad del periódico, pasando entonces con los componentes del antiguo equipo a colaborar con los nuevos diarios “Crisol” y “Luz”, y con numerosos diarios y suplementos, como es el caso de “The Times” y “Manchester Guardian”. 
Tras su publicación del libro “Shelley and Calderon” regresa a Madrid, colaborando en la primavera de 1921 con la delegación española en la Conferencia de la Sociedad de Naciones para la organización del tráfico internacional que se celebra en Barcelona. El secretario general y el presidente de la conferencia se quedan tan impresionados, que le ofrecen un puesto en la sección de información de la Sociedad de Naciones en Ginebra. Al poco de empezar es nombrado jefe de sección de Desarme y le encomiendan las secretarías de la Tercera Comisión de la Asamblea General y de la Comisión Preparatoria de la Conferencia de Desarme. 
Aparece entonces su primera obra lírica, “Romance de ciego”, en 1922, a la que le siguen otras en años posteriores como la “Guía del lector del Quijote”. En 1927, cuando sale su obra “La fuente serena”, dimite de su cargo en el organismo internacional y pasa a los Estados Unidos, donde imparte diversas conferencias. En 1928 la Universidad de Oxford, le ofrece la recién creada Cátedra de la Lengua y Literatura Española.
Participa activamente en la vida política de la República y es electo diputado por la provincia de La Coruña y nombrado vicepresidente tercero del Congreso. Aprobada la nueva Constitución en enero de 1932, es nombrado Embajador en París, cargo que llevaba aparejada la jefatura de la delegación española ante la Sociedad de Naciones. Tras la caída del gabinete de Azaña, se niega a aceptar el Ministerio de Estado ofrecido por Lerroux, para participar en el Gobierno de 1933, pero tras las elecciones que dan el triunfo a los conservadores, acepta la cartera de Instrucción Pública. Posteriormente retorna a Ginebra como jefe de la delegación española ante la Sociedad de Naciones. 

democracia
Uno de sus libros más polémicos es “Anarquía o Jerarquía”, relativo a los peligros que acechan a la democracia. Entre 1935 y 1936 escribe en el diario “Ahora” una serie de artículos en los que advierte de los peligros de una guerra civil y su voluntad de evitarla. Con el triunfo del Frente Popular, Azaña, Barcia y Trelle, le piden que siga en su puesto ante la Sociedad de Naciones, pero Madariaga decide dimitir debido a una campaña de prensa contra él, orquestada desde un sector del PSOE. 
Al iniciarse la contienda civil, decide marcharse al exilio y el 19 de julio de 1937 publica unos artículos en “The Times”, de Londres, “Le Temps, de París y “La Nación”, de Buenos Aires, en los que afirma; “Quien quiera que gane, España pierde siempre”. 
Al inicio de la II Guerra Mundial se encuentra en Oxford y cuando en noviembre de 1944 los americanos combaten en suelo alemán, envía una  carta al general Franco, en la cual le dice: “General, márchese usted (...) No lo digo por ofenderle, pero el caudillo de un bando de la guerra civil, no sirve para hacer la unidad española”. De su inspirada mente, nacen obras como “Cristóbal Colón”, el drama teatral “El Toisón de Oro” y poemas como “Rosa de cieno y ceniza”. 
En 1947 asiste en Bruselas como invitado al Congreso de los Partidos Liberales Europeos, donde se crea la Internacional Liberal, de la que es elegido presidente, y en 1949, junto al franciscano belga Antoine Verlege, crea el Colegio de Europa de Brujas, siendo su presidente hasta 1964 y desde entonces presidente honorario. 

europa
En abril de 1950 participa en la constitución del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo en París, publicando en 1951 una propuesta que lleva por título “Una bandera para Europa”, que representa una enseña de estrellas sobre un fondo azul. Ese mismo año presenta la biografía de “Bolívar”. 
En 1957 colabora con la revista “Ibérica” publicada en Nueva York, bajo dirección de Victoria Kent. Y en 1959 el suplemento dominical “The New York Times” publica un artículo que lleva por título “Desarme”. 
En 1970 muere su esposa y recibe incondicionales testimonios, entre los que figura el del Instituto de Estudios Coruñeses José Cornide, al que acabará legando su biblioteca y archivo personal. Contrae nuevas nupcias con Emili Szekely-Rauman, que se encargaba de su gabinete desde 1938. 
También en 1970 es nombrado miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia y tres años después recibe uno de los galardones más prestigiosos del mundo occidental, el premio Carlomagno de la ciudad de Aquisgrán por sus servicios a Europa. Regresa a España en 1976 y toma posesión de su sillón en La Real Academia Española. 
Entre sus distinciones figuran también la Gran Cruz del Mérito de la República Federal Alemana y la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.

Escritor incansable y diplomático eficaz