Messi juega con el Manchester City y el Barça, con fuego

GRA499. BARCELONA, 19/03/2015.- El delantero argentino del FC Barcelona, Leo Messi (i), se lleva el balón ante la entrada del centrocampista brasileño del Manchester City, Fernando Luis Roza "Fernandihno", durante el encuentro correspondient
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El Barcelona, liderado por un Leo Messi magistral, se clasificó para los cuartos de final de la Liga de Campeones al derrotar por la mínima (1-0) al Manchester City, al que pudo endosar una goleada de escándalo y, sin embargo, dejó que siguiera vivo hasta el minuto 77, cuando Ter Stegen le paró un penalti a Agüero que evitó el sufrimiento local en la recta final.
Junto al Leo estelar, emergió esta noche la enorme figura de Joe Hart, con una decena de intervenciones de mérito que impidieron hoy que su equipo dijera adiós a la competición firmando un descalabro de los que habrían hecho época.
El partido apenas rebasó la media hora de juego cuando el Camp Nou empezó a corear el nombre de Messi, el jugador más en forma del momento, el mejor futbolista que probablemente haya dado la historia y que este miércoles ofreció una de esas actuaciones memorables que frecuentemente coinciden con las noches de Champions.
El argentino ponía en evidencia a los jugadores celestes cada vez que agarraba el balón. Un caño por aquí, un regate por allá, un pase filtrado entre un bosque de piernas visitantes a la siguiente ocasión. Kolarov, De Michelis, Kompany, Silva... todos llegaban tarde al recital y ninguno era capaz de frenarle si no era derribándole en falta.
A cada jugada suya, arrancaba las exclamaciones de admiración del público, incluido los de Pep Guardiola, quien alucinaba desde la grada con las cosas que hacía la ‘Pulga’, como si no le hubiese visto repetirlas en cada partido, en cada entrenamiento, durante cinco años.
Dos faltas rozando las escuadra, una combinación maravillosa con Neymar e Iniesta que él mismo terminó con un remate seco rechazado por Hart y un pase magistral, a la espalda de la zaga visitante, para que Rakitic se estrenase en la Liga de Campeones es sólo un resumen de lo que Messi hizo en la primera mitad.
Pero hubo mucho más. Jugó como quiso y donde quiso. Casi siempre bajando a recibir para buscar la superioridad en el centro del campo, combinar con Iniesta, Alves, Neymar o Luis Suárez y desnudar a la defensa del City, que hoy, de nuevo en unos octavos de final de la Champions, confirmó que sigue estando para empresas menores.
Contagiados por la magia del astro argentino, Ney y Suárez también tuvieron su cuota de protagonismo, en una de esas noches aciagas de cara al gol.
El City, con algo más de empuje que en la ida gracias a la presencia de Touré Yaya, lo intentaba pero no podía. Incluso llegó a errar un penalti. El Barcelona pudo haber anotado una goelada de escándalo.

Messi juega con el Manchester City y el Barça, con fuego