El Depor obra el milagro

Liga BBVA - Jornada 38 - FC Barcelona - Deportivo la coruña -
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El Deportivo será una de las veinte escuadras que jugará la próxima temporada en Primera. Víctor Sánchez consiguió el objetivo de mantener al equipo en la máxima categoría a base de mucho trabajo en poco tiempo. Se ha ganado a pulso ser el técnico del Depor desde el principio. Pero eso será ya en el curso 2015/2016.
Aunque al final del partido el Barcelona bajó los brazos y pensó más en la celebración, al principio los blaugranas salieron a encerrar al Depor en su área, y lo consiguieron.
Sabedor el cuadro herculino de que si entraba a un cuerpo a cuerpo con el Barça o se excedía en faltas y dureza, los coruñeses juntaron las líneas, se agazaparon y se defendieron sin rozar tan si quiera la agresividad.
El Barcelona, cómodo y dominador, mostró rápido su repertorio. A los cuatro minutos un contraataque culé -a la salida de un córner favorable al Deportivo- acababa culminado por Messi, que anotaba el 1-0 de cabeza.
En ese mismo momento marcaba el Eibar su primer gol en Ipurúa y el deportivismo miraba al suelo. Siguió el monólogo culé y apareció el mejor jugador de la temporada para frenar las embestidas locales. Fabricio salvó todo lo que se le vino encima.
En el 13 Messi marcaba en posición antirreglamentaria por fuera de juego lo que hubiera supuesto el segundo de los azulgrana. En el 16 Fabri hacía dos paradones a bocajarro a disparo, primero de Messi y después de Pedro. En el 23 Neymar ensayaba una chilena que se iba fuera y en el 25 Adriano disparaba desde la lejanía.
El Barcelona tocaba y tocaba por el perímetro del entramado defensivo colocado por el Depor. Los herculinos solo se defendían. Con el 1-0 estaban en el partido y  y aguardaban su oportunidad.
Fue tal el dominio de los de Luis Enrique, con unas posesiones larguísimas, que el primer disparo del Deportivo llegó casi al borde del descanso.
El segundo acto arrancó con Fabricio  desbaratando una nueva entrada en el área, esta vez de Rafinha. Los planteamientos de ambos conjuntos no cambiaron y casi como en la primera parte, llegó un nuevo gol barcelonista.
Messi culminaba una contra conducida por Neymar para marcar el 2-0. Los 300 aficionados blanquiazules que se ubicaban en lo alto de la grada del Camp Nou veían el milagro casi imposible.
Empezó a obrarlo Lucas Pérez. El coruñés recibía una asistencia de Borges en el 66 para marcar por toda la escuadra, poner el 2-1 en el marcador y la esperanza en el deportivismo.
Otra vez el Depor estaba dentro del partido, luego con posibilidades de conseguir la permanencia. El gol del herculino hizo dar un paso adelante al equipo y empezó a jugar más en el campo del conjunto culé.
En el 70 Medunjanin enviaba una pelota al larguero. En el 75, el bosnio volvía a disparar desde la frontal en el lanzamiento de una falta directa que impactaba en la barrera. Intentaba un nuevo chut que repelía la zaga y, en el rechace, aparecía Salomao para conseguir el tanto del empate.
De ahí en adelante fueron veinte minutos, hasta el 95, de intenso sufrimiento de los jugadores coruñeses y sus aficionados. El Barcelona levantó un tanto el pie del acelerador con los tres cambios ya realizados, pero mantuvo el control del partido.
El Depor hizo lo que pudo, todo, para que no se moviera el marcador. Perdió tiempo y vio tarjetas por ello, durmió la pelota en el córner del Barça, se tiró por los suelos para que los segundos corrieran... Y lo consiguió. Consiguió que todo el deportivismo acabase llorando, pero de alegría. Esta vez el fútbol no fue tan perro con el Deportivo y su afición. Un tercer descenso consecutivo hubiera sido un puñal en el corazón. Esta vez tocó llorar de júbilo. Soplar la agonía y respirar con fuerza. Pero será bueno aprender para no volver a cometer los mismos errores en el futuro. Esta afición no se merece sufrir tanto. Forza Depor!

El Depor obra el milagro