Los empresarios de la Barrera viven “atrapados” por una maraña normativa

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Al igual que el presidente de los hosteleros coruñeses, Héctor Cañete, afrontó el cambio de categoría de un negocio para poder poner música ambiental muchos, otros empresarios del sector estarían dispuestos a dar ese paso que les facilitase el trabajo diario.
Sin embargo, no son solo los altos costes que supondría pasar de ser un bar o una cafetería a un pub lo que frena las aspiraciones. Lo saben bien los hosteleros de la calle de la Barrera, una de las principales zonas de tapeo de la ciudad, y así lo recalca Cañete.
“Los bares quieren regularse para poner música, es decir, convertirse en pubs, pero en la zona centro no está permitido”, indica el represente del sector. La dificultad añadida la pone el Plan Especial de Protección e Reforma Interior da Cidade Vella e a Pescadería (Pepri), puesto que en toda su área de influencia está prohibido que los establecimientos hosteleros estén dentro del grupo II, que es el que precisamente integra los pubs. Así, ni la solicitud de una nueva licencia ni la disposición para hacer reformas sirven para poder poner música.

Los empresarios de la Barrera viven “atrapados” por una maraña normativa