La cultura oriental y los videojuegos se dieron cita en la edición invernal de Hobbycon

1.- El dibujante de cómics Salva Espín fue el invitado especial de esta edición invernal de la Hobbycon y se pasó por los puestos instalados en Palexco / 2.- El stand de videojuegos fue un constante ir y venir de gente / 3.- Lo
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No es verano, pero el calor se quiso hacer notar ayer, por lo que debería ser la edición invernal de Hobbycon, se convirtió más bien en una versión primaveral.

Como ya es habitual cada vez que se celebra esta cita en las instalaciones del Palexco, los aledaños del recinto, y su interior, se convirtieron en una suerte de pasarela, en la que los más atrevidos mostraron sus mejores galas, desde disfraces basados en sus animes favoritos, hasta homenajes a películas y videojuegos se pasearon por esta última edición de Hobbycon.

En su interior, a pesar de la diferente organización de los stands, se podían encontrar una selección de puestos bastante similar a la edición veraniega. Así, nada más entrar, dos grandes puestos de merchandising recibían al público.

Del otro lado de la entrada, al lado de uno de los escenarios en los que se sucedían las exhibiciones de bailes, se encontraba uno de los puestos que más atraía la atención, tanto de los más pequeños, acompañados de sus padres, como de edades más avanzadas. Era el puesto de Galibricks, que además de enseñar, y retar, a los más pequeños a realizar sus propias construcciones con piezas de Lego, mostraban alguna en la que hacían gala de la versatilidad de estas pequeñas piezas, exhibiendo así desde los coches de Batman y Los Cazafantasmas, hasta todo un destructor imperial de “Star Wars”, pasando por una reconstrucción de Lego de un Mustang.

Ya por el medio de la convención, en el fondo de Palexco, se daba cita una amalgama de puestos de todo tipo. Desde las mesas, en la que grupos de jugadores se retaban a diferentes juegos de mesa, o de cartas, mientras otros daban pequeñas lecciones, enseñándoles nociones básicas de estas propuestas de ocio. Hasta los stands donde algunos jóvenes vendían sus propios productos artísticos, como colgantes o estampados, hasta posters o ilustraciones propias.

A un lado de todo esto, los clásicos puestos de videojuegos, ya fueran partidas más “casual”, o de carácter competitivo, decenas de jóvenes se retaban en diferentes propuestas, desde las clásicas de peleas, como el “Tekken”, hasta más sesudas, como el “League of Legends”.

Por otro lado, no faltaban los puestos de comida o productos orientales, en los que destacaban los dedicados a la cultura coreana y, en concreto al K-Pop, que atraía a mayor cantidad de gente.

Salva Espín

Pero si alguien atraía una mayor cantidad de gente, ese era el invitado especial de esta edición de Hobbycon, el dibujante de cómic, Salva Espín, que, a la entrada, siempre tenía una cola de gente esperando a poder obtener una firma suya.

Espín es conocido por trabajar para una de las gigantes del cómic, Marvel, y, en concreto, por ilustrar a Deadpool (Masacre).

La cultura oriental y los videojuegos se dieron cita en la edición invernal de Hobbycon