Un escenario de mínimos

El ocho de marzo se celebró el GP de Qatar, pero solo para las categorías de Moto2 y Moto3 | efe
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El anuncio de la cancelación de los Grandes Premios de Alemania, Países Bajos y Finlandia de MotoGP, unido a la no disputa de Qatar en su categoría reina, enfila directamente al campeonato del mundo de motociclismo hacia un escenario de mínimos en 2020. 

Estos tres países son los primeros en ‘caerse’ definitivamente del calendario de 2020 y en los dos primeros el principal motivo es la imposibilidad de que sean abiertos al público, puesto que en el caso de los Países Bajos sus autoridades prohíben los espectáculos públicos multitudinarios hasta el próximo 1 de septiembre. 

Ni Alemania ni Países Bajos contemplan sus carreras sin público y ante esa tesitura la mejor decisión ha sido directamente la cancelación, puesto que en su contra para un aplazamiento está, tras todos los protagonizados por Austin, Argentina, España, Francia o Italia, la ausencia de fechas para ‘encajar’ sus carreras. 

Finlandia es un caso distinto, regresaba al calendario del campeonato del mundo tras 38 años de ausencia -la última vez que se disputó una carrera del Mundial en aquel país nórdico fue en Imatra en 1981- y ésta se deberá prolongar un año. 

La carrera nórdica estaba prevista para el mes de julio, pero al ser un nuevo trazado, el de Kymiring, y tener la obligación de ser homologado por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) en un determinado margen de tiempo (mayo) que no se ha podido cumplir con la crisis mundial del coronavirus, su viabilidad también era mínima. 

Limitaciones
Así las cosas, Carmelo Ezpeleta, CEO de la empresa organizadora Dorna, reconoció el miércoles que su idea era empezar a finales de julio en Europa, pero con un número muy limitado de personas involucradas en el desarrollo de la carrera, a puerta cerrada, sin prensa, sin invitados y con un ‘paddock’ prácticamente vacío en un calendario que, por ahora, mantiene 16 carreras (sin contar Qatar para MotoGP), aunque cuatro de ellas, España (Jerez), Francia, Italia y Cataluña, sin fecha definida. 

Según sus ‘cuentas’, en lo que a personal se refiere, apenas serían unas 1.600 personas las que podrían sacar adelante esos primeros grandes premios de finales de julio, con 40 integrantes para los equipos oficiales de MotoGP, 25 para los satélites, 20 para los de Moto2 y apenas quince para los equipos de Moto3, la más pequeña de las categorías. 

Esos serían una especie de Grandes Premios ‘piloto’ para saber lo acertado o no de regresar a la competición, siempre en Europa y con unas estrictas medidas de prevención, pues se han comprado ya 10.000 test para hacer pruebas antes y después del primer gran premio para garantizar la salud de todos los participantes. 

Europa
La ‘opción Europa’ tiene el claro objetivo de intentar añadir a la idea de inicio de la competición el respaldo de una ‘buena climatología’ que se podría prolongar hasta el mes de noviembre en el Viejo Continente en función de los escenarios elegidos y sin descartar la posibilidad de que se disputasen varios Grandes Premios en un mismo escenario, pero nunca en el mismo fin de semana sino de manera consecutiva. 

La ‘papeleta’ no es fácil pues entre los parámetros a tener en cuenta habrá que sumar las prohibiciones de entrada específicas de cada país al que pretenda acudir el campeonato del mundo de motociclismo, cuyo ‘montante humano’ más importante lo aportan España e Italia, dos de los países más afectados por la pandemia del coronavirus y que en el momento actual tienen prohibido su desplazamiento a más de cien países en el mundo. 

Es de esperar que la situación se vaya clarificando en un futuro próximo, puesto que en el momento actual es imposible incluso volar a cualquier país de Europa y la opción de moverse en automóvil, aunque apuntada por el propio Carmelo Ezpeleta, no se antoja como la más sensata para dar el pistoletazo de salida del campeonato. 

En cualquier caso y para no ser extremadamente pesimistas, la opción de comenzar a finales de julio, con una situación mucho más clara en lo que se refiere al coronavirus y su propagación, podría ser válida, y ello permitiría albergar esperanzas de conseguir un calendario de más de doce carreras. 

No hay que olvidar que a día de hoy los cambios realizados en el calendario plantean un frenético final de campeonato de ochos Grandes Premios en diez semanas durante los meses de octubre y noviembre, aunque cabe la posibilidad de que, en función de cuando comience el campeonato las fechas definitivas para la temporada 2020 todavía varíen en gran medida.

Un escenario de mínimos