Un estudio destaca el alto grado de confianza que genera la Universidad

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El Ideal Gallego-2011-06-30-006-dc6ce11e

r. l. > a coruña
  Los conceptos de empresa y de administración pública han cambiado. Ya no es suficiente con que generen riqueza o cumplan su función, sino que es necesario que aporten un valor añadido tanto a la sociedad como a los propios trabajadores para seguir creciendo en el futuro. Eso es lo que se conoce como responsabilidad social. Y siguiendo esta idea, la Universidad decidió abrirse camino en esta nueva tendencia, de la que, por el momento, parece salir airosa. La entidad cuenta desde ayer con su primera memoria de Responsabilidad Social Universitaria, en la que se recoge que el ente académico genera un alto grado de confianza, tanto entre su público de interés, como en la sociedad en general.
El documento, en el que participa el Consello Social, es fruto de un convenio de colaboración entre la Universidad e Inditex, en el ambas instituciones acordaron promover la implantación de este modelo en la entidad coruñesa. Tras más de un año de trabajo, el informe se presentó ayer en el paraninfo del Rectorado, en un acto en el que estuvieron presentes el rector, José María Barja, y el presidente del Consello Social, Antonio Abril, y que contó, además, con la presencia del presidente de la Red Española del Pacto Mundial de la Organización de Naciones Unidas, Juan de la Mota.
Tal y como indicó De la Mota durante la conferencia inaugural del acto, por responsabilidad social se entiende todo lo que tiene que ver con la reputación o la imagen. “Antes las empresas miraban hacia dentro, y ahora hacia afuera”, señaló el conferenciante, que aseguró que este mismo concepto es aplicable a la entidades públicas, como es el caso de la Universidad. Con estos informes se pretende analizar qué actuaciones se pueden llevar a cabo para mejorar esa reputación con la que se “trata de crear confianza, que al final se va a traducir en valor”.

Objetivos > En el caso de la memoria de la Universidad, el objetivo era abrir un espacio de comunicación y colaboración con todos los grupos de interés de la entidad: estudiantes, personal docente y de investigación, personal de administración y servicios a la ciudadanía, empresas y las administraciones públicas. Al mismo tiempo, se recogen las inquietudes, expectativas y opiniones de la ciudadanía.
“Hai xa máis de seis anos explicitábamos con que referentes éticos e con que obxectivos sociais, culturais e económicos traballaríamos no futuro inmediato”, recordó ayer el rector, que considera que esta primera memoria “conecta co xeito de facer da nosa xestión de gobierno”. Para Barja, la responsabilidad social se extiende “de xeito transversal en todas as accións que desenvolvemos no campus”, dentro de la triple misión de la Universidad “de formar, investigar e transferir coñecemento”. De hecho, asegura que fue en 2004 cuando la entidad se unió al Pacto Mundial por la responsabilidad social universitaria.
Entre las medidas que llevó a cabo la Universidad para promocionar este modelo a nivel organizativo, Barja destacó la creación de las vicerrectorías de Relación Universidade-Empresa, la de Infraestruturas e Xestión Ambiental, el Observatorio Ocupacional, el Servizo de Igualdad o la reapertura de la Normal. “Os criterios básicos da responsabilidade social universitaria no só nos serven como guía desde fora, senón que forman parte do noso ADN como institución”, destacó el rector, que espera que el informe sirva también para “corrixir erros e manter os nosos compromisos con folgos renovados”.
Por su parte, el presidente del Consello Social señaló que “a evolución natural da demanda social está levando a que se pida rendición de contas do exercicio responsable da súa actividade, non só as organizacións privadas, senón tamén e con absoluta lexitimidade social, ás organizacións públicas, entre elas ás universidades”. Por eso la memoria responde a “esa sensibilidade social” de la entidad, que servirá para dotarla de una mayor transparencia.
Antonio Abril considera que el informe marca un momento “histórico” dentro de la institución académica, ya que “consegue colocar a súa universidade entre as primeiras de España no reto da sostibilidade, que é obxectivo común no mundo da sociedade so século XXI”.

Un estudio destaca el alto grado de confianza que genera la Universidad