Los dibujos animados españoles se lanzan a la conquista de Europa

Un momento de la presentación de los dibujos animados españoles "Pirata & Capitano" en el Cartoon Forum de Toulouse, plataforma de negocio donde se da cita la industria europea de la animación. EFE
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  Los dibujos animados españoles, con piratas, robots y mundos paralelos, buscan encontrar entre la industria europea reunida estos días en el Cartoon Forum de Toulouse mecenas que compensen la menguante financiación nacional, ante la caída del presupuesto de las televisiones.

Los estudios españoles se presentan ante el clan de la animación y la televisión con seis propuestas para competir con una jauría de 84 proyectos que intentan recaudar un presupuesto global de 245 millones de euros.

Cada estudio dispone de unos 30 minutos para exponer su proyecto, generalmente en fase de desarrollo, en un evento que reúne a 840 representantes del sector en tres días y en el que las productoras no esperan necesariamente recibir un cheque, sino captar la atención de los inversores para negociar después las condiciones de colaboración.

"En España tenemos algunos de los mejores creadores y animadores que hay en todo el mundo, pero tenemos un grave problema de financiación, como ocurre en todas las industrias del país", explican Isrka Karadzhova y Luis Ortas Pau, de Cinètica Produccions.

El estudio llega a la cita con las aventuras de "Isi", una niña de 9 años que tiene que lidiar con los problemas de una familia trabajadora en 52 capítulos de 11 minutos, con la esperanza de seducir al capital europeo para compensar la falta de "presupuesto de las televisiones públicas, tanto estatales como autonómicas".

Entre las propuestas españolas más ambiciosas se cuenta "Pirata & Capitano", serie coproducida por Vodka Capital, que relata las andanzas de una niña bucanera y su amigo aviador, que su presidente, Ángel Molinero, esperan empezar a producir a finales de año a través de un presupuesto de 7 millones de euros.

Se trata de una comedia visual que ha despertado el interés de France Télévisions, uno de los sellos más agasajados en el foro.

Otro de los grandes proyectos españoles es "Planet Play", que firma Imira & Sunflowers-Graphics, y que llega ya con 1,5 millones de euros recaudados, de los 6 necesarios para hacerlo realidad.

La serie, repartida en 52 capítulos de 11 minutos, explora un mundo paralelo en el que cada persona dispone de un "boot", un dispositivo híbrido entre un teléfono móvil y un robot y que busca generar empatía entre niños de 6 a 8 años, una generación que ha nacido y crece inmersa en las llamadas nuevas tecnologías.

Las propias ideas de los niños serán parte crucial para el desarrollo de la historia, al igual que ocurre con "Troubling Monsters", de la productora española Piaggiodematei y la colombiana Hierro Animación, donde los pequeños podrán ir documentando los monstruos que imaginen en un libro digital.

La serie, explica María Paula Piaggio, apuesta por crear "metáforas" que estimulen la imaginación para que los preescolares superen el miedo a lo desconocido, como los terroríficos monstruos que se esconden debajo de la cama, en lugar de confrontarles a explicaciones puramente racionales.

Otra de las apuestas llegadas de España es "Yo, Elvis Riboldi", un proyecto de Edebe Audiovisual premiado en la última edición del Festival de Animación de Annecy que, en tramos de 11 minutos, se centra en las aventuras de un rebelde niño en la fantasiosa ciudad de Icaria.

La serie busca completar el 75 por ciento que le falta para alcanzar los 5 millones que precisa para producir 52 episodios.

Pero no solo las productoras han viajado al Cartoon Forum de Toulouse. Los grupos RTVE, a través de Xavi Viza, y TV3, con Xavier Romero Corominas como enviado al sur de Francia, acuden al foro para tantear lo que se está haciendo en Europa y apoyar producciones españolas como "Soul Seekers", que presenta Pablo Jordi, responsable de la española Storfisk y la finlandesa Pikkukala.

Jordi, que aspira a crear una serie de 26 capítulos de 13 minutos, explica que los grandes estudios se pueden permitir crear seis productos con la esperanza de que uno funcione y rentabilice toda la inversión, mientras que los pequeños se lo tienen que jugar todo a una carta.

"Es una inversión de alto riesgo, al tratarse de un producto creativo", explica el productor, que lamenta que en España no existan los "mecanismos de ayuda a la producción que existe en países como Francia, Canadá o Finlandia".

"Supone un 'handicap' para las empresa españolas", resume Jordi que, como tantos otros productores de la industria audiovisual, reclama sistemas fiscales que acompañen a las producciones que traigan negocio a casa, como ocurre en Brasil, Canadá o el Reino Unido.

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