Turismo organiza un ciclo online para salvar a las salas de conciertos

El acto de entrega de los fondos recaudados se celebró en la finca de los Mariño | pedro puig
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En A Coruña existen siete salas de fiestas (Filomatic, Filloa Jazz, Garufa, Inn, Mardi Gras, Pelícano y Playa Club) cuyo principal reclamo son las actuaciones en vivo. Suponen una parte importante del tejido cultural de la ciudad, pero el coronavirus ha paralizado su actividad. Ahora, el Ayuntamiento, a través del Consorcio de Turismo, trata de mantenerlas a flote organizando 21 actuaciones que podrán ser disfrutadas a través de internet. 

Fue la propia alcaldesa, Inés Rey, la que presentó ayer en la Domus este ciclo “Salas abertas” dotado con una partida de más de 100.000 euros, en Mardi Gras, Pelícano y Playa Club protagonizados por bandas “da contorna, con estilos que van do punk ao jazz, pasando pola electrónica e o pop, e coa presenza de mulleres en primeira liña como veñen sendo xa tradicional”.

Rey confirmó que tendrá lugar en la segunda mitad de este mes y la primera del de enero y quizá en algún caso se permita público presencial: “Non hai unha soa cidade en Galicia na que a actividade cultural conte cun apoio como o que está dando o Concello”.

La asociación “República de Mardi Gras” dona 2.500 euros a cuatro locales de música
La Asociación Cultural República de Mardi Gras entregó ayer 2.500 euros recaudados entre sus miembros a los representantes de salas de conciertos que han sido duramente castigadas por la pandemia:  Filloa Jazz, Garufa, Mardi Gras y Baba Bar. El acto tuvo lugar en la finca de los Mariño y obtuvo el reconocimiento de los afectados, muy necesitados de una burbuja de oxígeno que les permita seguir adelante. Se trata de “Apoya tu sala”, uno de los primeros actos organizados por la asociación, que vio la luz el mes pasado, con ocasión del 21 aniversario de la sala Mardi Gras. 

Actualmente, la asociación cuenta con 250 miembros, que tuvieron que ingresar 10 euros y una cuota anual del mismo monto.

Desgraciadamente, esta ayuda llega demasiado tarde para ayudar al Baba Bar,  que cerró recientemente sus puertas, pero el organizador, Tomi Legido, considera que su parte es un gesto de apoyo para sobrellevar la situación. Más allá de esta actividad solidaria, la asociación pretende buscar actividades que puedan realizar en la propia sala, en horario diurno, y que incluso puedan servir para costear los gastos del local.

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