La política de movilidad del Ayuntamiento colapsa los accesos a Jesuitas y Maristas

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Las últimas decisiones de movilidad del Gobierno local –la construcción del carril bici en la avenida de A Pasaxe y el nuevo acceso al colegio Maristas a través del Ofimático– han provocado importantes perjuicios en dos de los centros con más alumnos de la ciudad, Maristas Cristo Rey y Santa María del Mar (Jesuitas). En una jornada especialmente complicada para el tráfico, por la, por momentos, intensa lluvia, los accesos a ambos colegios se convirtieron en una ratonera para las familias, inmersas en un caos de circulación que no se solucionó hasta pasada la hora de entrada de los escolares en las clases. 

En el caso de Santa María del Mar el problema se produce debido a la construcción del carril bici metropolitano. Antes de estas obras, los padres podían dejar sus vehículos en la avenida de A Pasaxe, en las inmediaciones del acceso al centro educativo.

Ahora, esta posibilidad ya no existe y la alternativa es dejar sus automóviles en una explanada que existe junto al acceso por el que se va a la zona en la que se encontraba la conservera Celta.
Lo que antes suponía unos cinco minutos para dejar a los pequeños en el colegio, ahora en algunos casos se alarga hasta la veintena alrededor de las nueve de la mañana.

El problema, según algunos padres, es que no hay policías regulando la situación, por lo que se producen importantes problemas debido a la acumulación de vehículos, a los que se unen algunos camiones y autobuses que circulan y se dirigen a empresas en esa zona.

A poco menos de dos kilómetros, la tensión se vive en el entorno del colegio Maristas. El lunes los padres que acudían a llevar a sus hijos al centro se encontraban con la sorpresa de que no podían acceder desde Alfonso Molina tomando a continuación  la carretera paralela a la Fábrica de Armas, como se hacía tradicionalmente. Una patrulla de la Policía Local impedía el paso. Y así lo ha seguido haciendo durante toda la semana. La nueva ruta elegida por el Ayuntamiento para acceder al centro es a través del Ofimático.

Ayer, representantes del ANPA denunciaban que esta decisión fue tomada por el Gobierno de la Marea de forma unilateral, sin avisar al centro educativo y rompiendo además el pacto al que había llegado en septiembre con el colegio y los padres. Entonces, explicaron desde el ANPA, se había acordado que habría dos posibles accesos: el del Ofimático, operativo desde el momento en el que el centro habilitase una puerta de entrada en ese punto, y el tradicional, aunque modificando el recorrido para usar la carretera de Agra do Foxo y acabar en la nueva puerta. A su juicio, prohibir el paso por esta vía crea “un problema donde no lo había” y perjudica de forma importante a los alumnos del extrarradio. 

La concejal de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, respondió a las críticas argumentando que el acceso por el Ofimático garantiza la seguridad tanto para los alumnos como para los conductores y es la entrada “máis privilexiada dos colexios da cidade”, que cuenta, dijo, con dos mil plazas de aparcamiento a disposición de las familias de los escolares. No obstante, y pese a asegurar que el plan se realizó de forma consensuada, ante la solicitud del ANPA de reunirse con el alcalde, Fraga apuntó que no tendría problema en tratar de nuevo el asunto. Los padres de alumnos de Maristas esperan ahora una respuesta oficial.

La política de movilidad del Ayuntamiento colapsa los accesos a Jesuitas y Maristas