El refugio de Padre Rubinos lleva meses desbordado y paga habitaciones en pensiones

La institución cuenta con unas instalaciones de 23.00 metros cuadrados en la ronda de Outeiro | pedro puig
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En los últimos tiempos, y a pesar de la recuperación económica, Padre Rubinos viene registrando un aumento de la demanda de sus recursos. Esta es la época del año en que las instituciones sociales cierran sus balances, y las estadísticas que poco a poco van saliendo de ellas no resultan esperanzadoras. El presidente de Padre Rubinos, Eduardo Aceña, reconoció ayer que su refugio, que cuenta con un total de 104 plazas, viene registrando una ocupación del 100% desde el mes de octubre.

El presidente sigue el problema puntualmente y afirma que todos los días acuden a pernoctar entre 115 y 120 personas. Pero eso no significa que se queden en la calle. “Lo que hacemos es llamar al Semus (Servicio Municipal de Atención a Urgencias Sociales) que se encarga de alojar a cuatro o seis”, aclara Aceña. En cuanto al resto, los propios trabajadores sociales de la institución benéfica se encargan de buscarles un alojamiento, recurriendo a pensiones.


104 plazas
tiene el refugio de Padre Rubinos, que hace meses que resultan insuficientes para cubrir la demanda

No es el único servicio de Padre Rubinos que tiene lista de espera, claro. La residencia para mayores, con solo 146 plazas, tiene una lista de espera de más de 600. “Eso no quiere decir que esas persona estén en al calle. A menudo están en otras residencias, pero quieren mudarse a la nuestra”, explica el responsable.

La razón es que ofrecen un buen servicio que incluye acceso a terapia o a piscina en unas instalaciones modernas a un precio mucho menor: “En otras residencias les cobran 2.300 euros al año e incluso les piden una fianza de mil euros”  Pero la larga lista de espera en el caso de la residencia de mayores no es un fenómeno nuevo, y se explica por el envejecimiento de la población, mientras que la ocupación del refugio al 100% durante tantos meses seguidos sí es algo novedoso.

La inmigración

“Lo que nos dicen las cifras es que el 49% de nuestros usuarios son inmigrantes”, explica Aceña. Esta información estaría en consonancia con lo que afirman otras instituciones benéficas de la ciudad, como la Cocina Económica, que en los últimos años han venido notando un fuerte incremento de la presencia de inmigrantes en la red social coruñesa. En este grupo destacan los venezolanos, a los que la crisis que vive su país ha obligado a emigrar, a algunos en condiciones precarias.

La Cocina Económica calculó que, en 2019, de las 575 personas nuevas que atendieron  el 44% era sudamericanas. La mayoría, venezolanos, pero también de Colombia, Perú y Cuba. El 12% son africanos, sobre todo de Marruecos, Nigeria y Senegal. Además, de los 2020 inmigrantes que acudieron en 2018, el 25% se hallaba en situación irregular. En 2019, de los 366 extranjeros, el 58% carecía de permiso y el 12% tenía intención de solicitar asilo al Gobierno. 

El refugio de Padre Rubinos lleva meses desbordado y paga habitaciones en pensiones