Empate en la montaña rusa

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El Deportivo no pudo conseguir un triunfo en el último partido del año en Riazor, donde recibió tres goles, el máximo tanteador en contra del campeonato, y dio muestras de buen fútbol con altibajos emocionales que permitieron al rival poner en jaque en varias ocasiones a los herculinos.
Fernando Vázquez no dio entrada a dos puntas, sólo a Borja, pero sí alinéo en el once titular a Núñez. El interior derecho se ganó la renovación con un partido redondo, pues de sus botas salieron los mejores centros desde la banda diestra.
El equipo empezó jugando con dinamismo. El Numancia no se quedó atrás y le imprimió potencia a su juego. Aunque el choque arrancó a pelotazos pronto ambos contendientes comenzaron a rasear la pelota. Los primeros compases fueron para los blanquiazules, con dos acciones que acabaron en un cabezazo de Insua que se fue alto y una acción ofensiva de Núñez. Sin embargo el Numancia pegó primero y marcó (para variar) a balón parado. Un balón botado por Julio Álvarez era recibido por Regalón, en claro fuera de juego, quien servía para que Juanma anotara el 0-1. Fue un jarro de agua fría. Además de ilegal, el Depor no merecía ir por detrás.
Los blanquiazules imprimieron una velocidad y comenzaron a desbordar al Numancia. Tras varias jugadas de ataque que se saldaban con ocasiones claras para marcar los de Vázquez le dieron la vuelta al partido. Primero Juan Domínguez, en el minuto 26, anotaba un soberbio gol con la izquierda al ver opción de colocar la pelota allá donde el meta visitante no pudo llegar.
Dos minutos después, en el 28, era Borja el que recibía un centro perfecto de Núñez para poner el 2-1, justísimo, en el electrónico. El Deportivo quiso que la racha continuase, aprovechó la intensidad y el momento y buscó la sentencia. A los 38 minutos Borja Bastón tenía la oportunidad de conseguir el tercero pero su disparo se iba a un metro del poste. Lo importante era que el equipo había crecido, se iba hacia arriba y el descanso llegaba con buenas vibraciones.
Pero esto es fútbol y los partidos cambian en cuestión de minutos. En la segunda parte los entrenadores hicieron cambios y, de repente, el choque se abrió más de lo que presagiaba Fernado Vázquez en la previa. El Numancia atacó buscando las faltas para amenazar al Depor con la jugada que más daño le hace, el balón parado.
Tras una falta en la que Marchena protestó por entender que no debería haber sido sancionada, Lux envió a córner la pelota. De ahí vino el 2-2. Lo anotaba Sergi en el 65. Fue un golpe duro que se magnificó en el 79 cuando, el mismo protagonista marcaba el 2-3, de nuevo, en una jugada precedida por una falta.
Con el empate Fernando se había jugado sus bazas dando entrada a Juan Carlos y Rudy para sorprender al Numancia con más precisión por la zona central del ataque. Además Riazor comenzó a bramar, ayudando a los suyos, y el Depor comenzó a jugar con ‘arreones’.
Dio varios empujones al Numancia y lo encerró en su área. En el 86 Culio fallaba una oación clarísima, en el 87 era Juan Carlos el que tenía en sus botas la opción de gol, otra vez el argentino llegaba con ventaja para marcar en el 88, pero se le anulaba la jugada por fuera de juego.
Era un monólogo del Depor que obtenía el premio a la salida de una falta con un cabezazo de Luis Fernández para anotar el empate. Había que descontar minutos ya que el Numancia se dedicó a perder tiempo. En el 92 se pedía un penalti sobre Luis y, en los segundos finales el Deportivo no acertaba en dos ocasiones claras que hubieran supuesto el cuarto gol de la tarde. Fue lo que pudo ser y no fue, para mal y para bien, porque el equipo tiró ayer la moneda al aire y le salió de canto. Empate, a disfrutar de la Navidad y ‘Boas festas’. 

Empate en la montaña rusa