Los socios del gimnasio del Dolce Vita critican la falta de información

22 enero 2014 A Coruña.- La gestora del centro comercial Dolce Vita cerrará el complejo el próximo dia 31

El precipitado cierre del centro comercial Dolce Vita ha provocado la incertidumbre entre los 1.700 socios que tiene el gimnasio que se ubica en la primera planta, Altafit. Buena parte de los abonados desconocía ayer el día en el que ya no podrían acceder a la instalación deportiva.
Los responsable de la empresa explicaban a los abonados en un  mail enviado el martes que, ante el cierre de la superficie el día 31 de este mes, no les quedaba más remedio que cesar la actividad. “Nos quedan por delante unos días de mucho trabajo, pues nuestro deseo es hacer una salida muy ordenada cumpliendo por encima de todo con nuestros trabajadores y clientes”, concluía el correo electrónico.
Sin embargo, el cese definitivo era ayer una incógnita para muchos socios y para los propios empleados puesto que la empresa no había mantenido ningún tipo de contacto directo con estos últimos. Según ha podido saber este diario, algunos de los diez trabajadores ignoraba hasta ayer por la mañana de forma oficial la situación. En este aspecto, al parecer, la empresa ha ofrecido la posibilidad a la plantilla de continuar trabajando con Altafit en Ferrol o Lugo.  
Y no fue tampoco hasta  ayer cuando la directiva comunicaba a la plantilla que el lunes ya no se abriría al público: ni se desarrollarían actividades programadas ni estarían disponibles las máquinas de entrenamiento. Circunstancia que el personal no podía poner en conocimiento de los socios hasta entrada la tarde, mientras que la empresa no enviaba ningún correo a sus abonados para comunicarlo.
Fuentes a las que ha tenido acceso este diario aseguran que la justificación dada por la empresa a la falta de información y los tempos manejados son responsabilidad de los gerentes del centro comercial.
En esta línea, Dolce Vita habría comunicado vía burofax el pasado viernes a última hora de la mañana su cierre. Al parecer, Altafit propuso ante esta situación la posibilidad de realizar las obras necesarias en el centro comercial para aislar el gimnasio del resto de la instalación y, de este modo, poder continuar con el negocio o que les dejasen sin el aparcamiento. Unas alternativas que fueron rechazadas, del mismo modo, indican las mismas fuentes, que la gestora del área comercial tampoco habría permitido que recogiesen el material a partir del día 31.

Los socios del gimnasio del Dolce Vita critican la falta de información

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