Conexión vasca para la sexta

Impresionante estampa de Riazor, con más de 27.000 espectadores animando a su equipo | patricia g. fraga
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El Depor suma, sigue, gana y vuela cada vez más lejos del suelo aunque, en buena lógica, hay que tener los pies en la tierra y saber que, por el momento, se ha hecho mucho, pero no se ha conseguido nada.

Y eso que el equipo blanquiazul se vio desbordado en los primeros minutos por el descaro canario, con tres disparos a puerta peligrosos, sobre todo en el 12, cuando Rubén Castro mandaba la pelota fuera por muy poco.

Pero rápido dio un golpe en la mesa el equipo coruñés. El 1-0 fue una meritoria jugada colectiva. Primero por la presión de un grandísimo Mollejo y de Çolak, que se fueron casi al córner contrario para conseguir que una mano de Curbelo se convirtiese en una falta para colgar en el área. Aketxe, con una rosca perfecta, enviaba el esférico al área, donde Sabin Merino peinaba lo justo para marcar su cuarto gol consecutivo en otros tantos partidos.

GAKU
Hizo dos jugadas de mucho mérito y se empieza a acercar a lo que quiere Vázquez

Después de digerir el tanto ambos contendientes, el encuentro entró en una fase de control alterno, sin un claro dominador. Superada la media hora Mel daba entrada a un delantero para intentar equilibrar el choque, mientras el profesor Vázquez daba órdenes continuamente para que su defensa no tuviese fisuras y para salir a la contra con peligro.

Precisamente, poco después del cambio visitante, los herculinos gozaban de una buena transición en ataque, buscando siempre la finalización de Sabin Merino. Aythami estaba rápido al cruce para evitar un ocasión muy clara de gol. Casi besando el 40, Lemos vio espacio para disparar y lo hizo, con un zapatazo lejano que tomó la dirección correcta y precisó de una buena intervención de Dani Giménez, quien enviaba la pelota a córner.

 

El guión previsto

El Depor dejaba hacer a la UD Las Palmas esperando un zarpazo, pero esta actitud tiene sus inconvenientes, sobre todo porque los talentosos canarios ponían en apuros más de lo deseado a la zaga coruñesa.

No obstante no se apreciaban errores importantes más allá de los propias de un encuentro de estas características. El conjunto blanquiazul dominó los instantes finales del primer acto, mantuvo la pelota a pesar de que la posesión era más del contrario, y llegó al descanso con el esperanzador 1-0 favorable.

Se reanudó el choque con el mismo guión. Los canarios salieron a buscar el empate y el Depor se encerró en su campo otra vez, asumiendo el rol de equipo que defiende ‘cómodo’.

Se sacudió un poco el dominio el cuadro deportivista con un disparo lejano de Çolak que no tomó la deseada dirección perdiéndose por la línea de fondo. El profesor Vázquez, mientras, intentaba transmitir a los suyos que había que ser firmes en la zaga, pero más efectivos en la vanguardia. La ‘receta’ del equipo es muy clara.

RESPUESTA
No decayó el equipo blanquiazul con el empate y buscó la victoria

En una de esas llegadas tuvo Aketxe la opción de marcar con un disparo de rosca perfectamente perfilado para su zurda, pero el meta insular estaba bien colocado para atajar la pelota sin más complicaciones que las justas. El choque, sin ser vistoso, mantenía el ritmo de competitividad adecuado por parte de ambos contendientes. No se entregaba la Unión Deportiva y no se resignaba el Depor a conseguir el segundo tanto.

A la hora de partido Montero pedía el cambio por lesión. El equipo coruñés se quedaba momentáneamente con diez jugadores y los de Mel aprovechaban para atacar con superioridad. Fernando daba entrada a ÁLex Bergantiños y retrasaba a Peru a la zona de zagueros.

En la siguiente acción Gaku hacía un jugadón, ganando línea de fondo, dando un ‘pase de la muerte’ pero incomprensiblemente Sabin Merino erraba en lo más fácil mientras Riazor cantaba el gol. Ocurría lo mismo en la siguiente acción, con un balón servido por Aketxe al japonés, que mandaba el esférico, de nuevo, fuera.

Y como los caminos del fútbol nunca son rectos, en la siguiente jugada, un ataque bien llevado por la UD Las Palmas acababa en un gol en propia puerta de Somma. La mala suerte se cebaba con el central italiano. Pero no decayó el equipo blanquiazul y Sabin Merino pudo marcar de disparo cruzado a los 68 minutos. Después de esta oportunidad pedía el cambio al banquillo por dolores en el cuello, accediendo Beavue al rectángulo de juego. Quiso ‘abrir’ el campo el Depor y se fue al ataque buscando las bandas. En una de estas acciones, Mollejo ganó la línea de fondo, al límite, saliendo del campo, pero de manera legal. Centró hacia el corazón del área y Eneko Bóveda cabeceó para marcar el 2-1. Corría el minuto 75 y el equipo coruñés volvía a ponerse por delante.

A partir de ahí Riazor hizo el resto, con los suyos bien centrados en neutralizar las acciones ofensivas de la UD las Palmas, intentando conceder las menos posibles y sobre todo, evitando errores (aunque alguna falta innecesaria elevó el nerviosismo de manera momentánea). Incluso Beavue se permitió una tijera al larguero, eso sí, en fuera de juego, para cerrar una nueva fiesta en Riazor. Y que no pare.

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