Resbalón en el camino

Seoane intenta robar un balón ante la contundencia del jugador del Eibar MITXI / ALFAQUI
|

El Depor no pudo sumar en Ipurúa. Los blanquiazules fueron superados en la primera parte por el equipo local, que se puso por delante con un golazo, y en el segundo periodo, con las tornas cambiadas y siendo mejores que el rival, no bastó para igualar la contienda. Vázquez apostó por la superioridad en el medio del campo de manera clara. Situó un punta, Borja en lugar de Luis Fernández, y ubicó en las alas de la media a Luisinho y Seoane. Ya lo había hecho en otros partidos fuera de casa.

El encuentro empezó literalmente ‘a pelotazos’. Fútbol directo de los dos equipos y los blanquiazules, ayer de amarillo, intentando que el rival no le imprimiese velocidad al juego. A los nueve minutos se desataban las hostilidades con el primer disparo a puerta del Depor a lo que respondía el Eibar. Dos ataques tímidos presagiaban algo más que balones aéreos.
Superado el cuarto de hora una pérdida suponía un ataque por banda que acababa con un disparo de Jota y, en el 18, Kaká deshacía una opción eibarresa en el área. El equipo local comenzaba a encontrar su punto de juego y a desbordar al Depor. A los 23 minutos el colegiado perdonaba la tarjeta roja a Culio. Ya había tenido sus más y sus menos con Diego Rivas, veterano y en esta ocasión se zafaba de una entrada de Morales con un clarísimo codazo que era sancionado con amarilla. Con el temor a la segunda el juego vigoroso del argentino bajo enteros.
En el 32 Kaká salvaba una clara opción de Arruabarrena, que entraba en boca de gol pegado al palo. Las ocasiones eran ya del cuadro vasco. La constatación de que los locales estaban mejor llegó con un golazo, a los 37, de Arruabarrena. Un centro desde la izquierda con muchísima parábola era conectado en su caída por el atacante como mandan los cánones. Cuerpo acomodado, pierna armada, chut de primera y gol de bandera. El Depor recibía un directo a la mandíbula.
Intentó respuesta el cuadro coruñés y dispuso de dos acciones que encontraron al meta, Irureta, muy atento y bien colocado. De hecho la primera parte finalizó con una contra del Eibar que pudo haber costado más que el susto. Con 1-0 se llegó al descanso. Vázquez no movió el banquillo en el inicio. No hizo falta porque el equipo coruñés salió más decidido y adelantó líneas, encerró al Eibar en su área.
Mientras Garitano buscaba la fórmula para frenar al cuadro coruñés desde el banquillo, la línea de medios herculina comenzaba a crear juego, algo que no había hecho en la primera parte. Tras varios ataques, monólogos en el área vasca, entradas por banda, Vázquez se decidía a cambiar a un 1-4-4-2 dando entrada a Luis Fernández y retrasando a Luisinho. Antonio Núñez entraba en el terreno de juego y las alas se convertían en propiedad de jugadores más ofensivos. El Depor quería empatar. Sin embargo le cayó el 2-0 a los 78 minutos. Tras haber dispuesto de una falta, un par de acciones que llevaron el susto a la grada local y haberse situado mucho mejor en el terreno de juego que el rival, en dos pases, el Eibar casi sentenciaba. Dani García servía para que Arruabarrena batiese a Lux sobre la línea de meta. El cuadro azulgrana se echaba descaradamente hacia atrás, para defender el resultado al más puro estilo del propio equipo gallego.
Viendo que Culio tenía una amarilla y que el partido no lo levantaba ni Bebeto en sus buenos tiempos, Fernando Vázquez retiró al argentino del terreno de juego, con cabreo incluido del jugador. Rudy ocupó su puesto.
Aún con el 2-0, el conjunto coruñés obtuvo el premio en el minuto 90. Luis Fernández conectaba un centro desde la banda de Antonio Núñez y ponía en vilo el resultado, pero sólo los tres minutos del descuento. La derrota  se fraguó en la primera parte y en la segunda ‘no llegó’, que dice el técnico, para sumar al menos un punto. Es un traspié. Hay que pensar en el Numancia y que Riazor despida el año con victoria. Y a seguir disfrutando de su privilegiada situación ganada a pulso.

Resbalón en el camino