Los vecinos de Allariz honran más de siete siglos de tradición en su popular Festa do Boi

los hombres guían al buey por las calles de allariz para dar comienzo a la celebración efe/brais lorenzo
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“¡Arriba o boi!, ése es el “grito de guerra” con el que arranca la Festa do Boi de Allariz, una tradición que se remonta hasta principios de siglo XIV, retomada por un grupo de jóvenes en 1983 y que tienen como uno de los principales atractivos las carreras de este animal.
Dice la tradición que en 1317 el caballero Xan de Arzúa, harto de que los judíos de la villa se burlasen de los cristianos en la procesión de Corpus, apareció a lomos de un buey para ahuyentarlos.
Es esta gesta la que cada año se conmemora en la villa los domingos como ayer en la conocida como “Procesión de Xan de Arzúa”, que escenifica el origen de esta celebración laica.
Pero los festejos ya arrancaron el viernes y se prolongarán durante nueve días, donde desde mayores a pequeños encuentran cómo participar de la tradición.
El pistoletazo de salida se dio en sábado, cuando el “correxedor” de honor entregaba el sedeño con el que se guía a los animales a la figura del fiscal, gesto que simboliza la autorización para que comience la celebración.
Este año, el privilegio de ser de corregidor de honor recayó en Francisco Javier Feijóo, vecino de Allariz, al que se le reconocía así su implicación y trabajo en la organización de la fiesta.
Con el permiso otorgado, era momento de probar al animal en una primera carrera, no sin antes recordar las normas básicas de seguridad, como que solo participen aquellas personas que se encuentre en condiciones para hacerlo y que se haga con ropa y calzado adecuado.
El buey ya había llegado minutos antes al Campo da Barreira, desde donde arranca la carrera, acompañado por los hombres del sedeño. Este grupo es el encargado de acompañar, cuidar y tutelar con su experiencia al animal durante el recorrido.
Bruno Bermúdez lleva once años como hombre del sedeño. El relevo en el grupo se produce muy poco a poco, un honor que hay que ganarse también con un periodo de prueba.
Se organizan, explica, en tres grupos de seis a ocho miembros. El propio alcalde de Allariz, Francisco García (BNG), forma parte de ellos.
Bermúdez apuntó que, además de la experiencia, es importante prepararse “corriendo al menos desde unos meses antes para ponernos en forma” y así afrontar con solvencia los recorridos por el Casco Histórico que duran entre 20 minutos y media hora.
En cada jornada se realizan de una a tres carreras entre las cuales los animales descansan en la “casa do boi”  n

Los vecinos de Allariz honran más de siete siglos de tradición en su popular Festa do Boi