El acierto de Marc Márquez

Marc Márquez, del equipo Repsol Honda, en acción durante la primera sesión de práctica de MotoGP que se celebró en Nueva Zelanda hace dos años | EFE / DAVID CROSLING
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El español Marc Márquez, seis veces campeón del mundo de MotoGP, acertó con su renovación por cuatro años con Honda cuando todo el mundo se mostró sorprendido por lo temprano de su decisión y la longevidad de la misma pero, lamentablemente, el confinamiento por el coronavirus les ha venido a dar plenamente la razón y su camino lo han acabado siguiendo Yamaha y Suzuki.

Sin la sombra amenazadora del coronavirus todavía sobre nuestras cabezas, Marc Márquez o mejor dicho su representante, ya se había “arremangado” para ponerse a trabajar en el futuro de su piloto y, a pesar de tener encima de la mesa ofertas de prácticamente todas las marcas “potentes” del campeonato, la prioridad acabó siendo lograr una continuidad y puesta en valor de quien es el gran dominador de la categoría desde 2013.

Así fue como, avanzado el mes de febrero, saltó la gran noticia que sorprendió a todos con el pie cambiado. Marc Márquez confirmaba su continuidad con el equipo Repsol Honda y lo hacía nada menos que por cuatro años y con un notable incremento de sus emolumentos.

Cambiar de equipos
Ese resultó ser el pistoletazo de salida para el resto de marcas y contendientes pues si hasta ese momento muchos eran los que soñaban con convencer a Márquez para cambiar de aires, desde ese momento se veían abocados a “cazar” en el mercado las mejores opciones para su futuro inmediato y ahí estaba el motivo que hizo a los fabricantes con más intereses en el campeonato garantizarse cuando antes las mejores opciones.

Pero antes de ese “análisis de mercado” el equipo Repsol Honda tiene un compromiso pendiente por delante, saber quién será el compañero de equipo del campeón, pues su hermano Álex Márquez se podría decir que está “pendiente de evaluación” y de su rendimiento durante la temporada 2020 dependerá su continuidad en la escuadra campeona del mundo.

Y esa “mejor opción” era otro español, Maverick Viñales, que no tardó demasiado en conseguir la renovación por dos temporadas en el mismo equipo en el que se encontraba, el oficial de Yamaha, en el que también iba a recalar, pocos días después, la gran revelación de 2019, el francés Fabio Quartararo, una decisión que dejaba sin moto a todo un Valentino Rossi.

La pandemia y el confinamiento han situado al nueve veces campeón del mundo en un momento muy complicado para él, pues si en algún momento se planteó que 2020 fuese su última campaña en activo, tendría que despedirse de la competición con un campeonato “capado”.

Esa opción, desde luego, no era la que más lo pudiera ilusionar, y así se ha manifestado ya en más de una ocasión, por lo que su principal opción, sabedor de que está fuera del equipo oficial, es mantener su “estatus” de oficial pero en un equipo independiente y sólo hay uno, el malasio de Petronas que dirige Razlan Razali y que también ha dicho ya en alguna ocasión en público que lo vería con muy buenos ojos.

A favor en esta alternativa está el hecho de que uno de sus dos pilotos, Fabio Quartararo, salta al equipo oficial, lo que ya genera un “hueco” para Rossi, pero además el segundo piloto es otro italiano, Franco Morbidelli, que además es integrante de la escuela VR46 propiedad de Valentino, con quien tiene muy buena relación, aunque en esta ecuación “algunos” han introducido la posibilidad de un regreso en 2021 de Jorge Lorenzo...

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