Año nuevo, dudas nuevas

RC DEPORTIVO FERNANDO VÁZQUEZ

Llega el primer partido del año y lo hace con una seria prueba para el Depor, vencer en un campo donde ha sido goleado el Zaragoza o ha caído el Mallorca. Para empezar, la cosa va en serio. El Deportivo se asoma a 2014 en lo alto de la tabla clasificatoria, firme, serio en el trabajo de Abegondo, rodeado por dudas que ni merece el equipo ni su afición.
No debe ser fácil para Álex Bergantiños (por poner un ejemplo) abstraerse del proceso que vive su club de toda la vida a nivel electoral, concursal, vital. No será fácil para Vázquez (por poner otro ejemplo) perder a Culio y no saber si tendrá o no recambio (muy complicado) o al menos jugadores para reforzar el ataque. Con todo, el equipo ha dado la cara, como Riazor. En eso el Deportivo está por encima de todo. Y que dure.
Jaén no es “chegar e encher”, al menos no lo parece. Puede pasar que, por cómo juegan los jienenses, el Depor se adelante y el partido se ponga de cara para el segundo, pero los precedentes invitan a pensar en que no será fácil robarle el aceite al olivarero. Los otros dos descendidos han caído, en el final de 2013, en el estadio de La Victoria, que para Zaragoza (3-0) y Mallorca (2-1), fue de todos menos de tintes victoriosos. Aunque el Deportivo es un equipo temible como visitante el espejo de Eibar, cómo mordió el Depor el polvo en Ipurúa,  seguro que se lo ha mirado y ‘requetemirado’ el entrenador andaluz, Manolo Herrero.
A esta división de plata le está sucediendo algo que no es inesperado. La famosa ‘fractura’ que se suele producir pasado el tercer mes de competición, la que separa a los equipos de la zona alta con los del descenso en una buena cantidad de puntos, no ha llegado. Es como si el Depor estuviese en la ‘pole-positión’, aún le queda toda la carrera, la segunda vuelta. Y antes hay que acabar la primera, con los partidos ante el Jaén y el Girona. La igualdad ha hecho que no llegue esa rotura en la clasificación y todos los equipos tienen mucho por lo que luchar casi mediado el campeonato. Enero va a ser, por tanto, un mes clave, en el que se verán las fuerzas de los rivales. Pueden tener claro que el Deportivo es el plantel de más mérito de Segunda. “Este equipo es mi ídolo”, dijo un día Fernando Vázquez. Hay que suscribirlo.
A pesar de los pesares resiste, trabaja, se emplea a fondo y, cuando le quiten a Culio, todavía tendrá que pelear mucho más como plantel para superar una baja que, en muchos casos, será imposible de amortiguar. La faceta más competitiva del club está en el campo, de la que el aficionado se siente orgulloso.
No obstante, y a veces le pasa al Deportiviño, sale con una berza enorme, o al principio del choque o en las segundas partes. Hay que evitar ‘irse del partido’, como en Eibar. Incluso si el rival se encuentra el gol con un trallazo desde la portería contraria, aunque te pongas por detrás. Hay que estar dentro del partido si las cosas no empiezan bien. Siempre hay la duda de ‘a ver cómo le han sentado las vacaciones al equipo’. Hay profesionales que son claramente partidarios de seguir, sin parar, sobre todo si el ritmo es bueno.
Mirar la estadística propia tampoco es malo y nos dice que en los últimos años, en Primera, Segunda, con mejor o peor equipo, el Depor sólo ha perdido dos veces en la jornada inaugural de enero, y para más enjundia, en Riazor. Fuera no ha caído, de hecho suele ganar. ‘Hoy era un día para ganar en Jaén’, dicen los deportivistas antes del choque. Y tienen razón. Un equipo que busca el ascenso no puede estar tres jornadas seguidas sin sumar tres puntos. El Eibar nos sacó un poco del campo y el Numancia nos respondió a todo, pero en ambos partidos se ha visto que hay un Depor muy capaz. Tiene que ser así de capaz en 90 minutos, y eso también lo hemos visto esta temporada. La intensidad, la actitud, que siempre dice Luis García Mosquera, Luis ‘el Chato’, mítico defensa de los sesenta. Un equipo como el Depor, que es el ídolo de todos, no sólo de Vázquez, gana cuando consigue que la solidaridad dé resultados y a veces no lo logra porque sale del partido, como un tic nervioso. No le ocurre siempre, hay choques en los que el rival ‘ni la huele’ pero en otros puede adolecer de cierto desconcierto momentáneo, que suele llegar o justo antes del gol del rival, o justo después.
Mantener el tono, aunque se duerma o no el partido es importante ante un rival que ha despertado en su estadio y se le da mucho mejor noquear a los equipos que le han permitido alegrías. Esa es otra. Mallorca y Zaragoza le dejaron jugar, se le echaron encima, pero el Deportivo es otra cosa. Tiene que ir a por el partido pero lo hará con su estilo. Y la verdad es que, si vence, dará todo ‘casi’ igual. Tres puntos en determinadas situaciones son ‘tres puntazos’. A ver si, en el campo, el año empieza feliz, feliz, feliz.

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