El Ayuntamiento reabre la muralla restaurada de la Ciudad Vieja

El concejal de Urbanismo visitó las murallas patricia g. fraga
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Las piedras de las murallas de la ciudad se iluminaron ayer por primera vez con los focos que se instalaron durante las obras de rehabilitación. De esta manera, el concejal de Urbanismo, Martín Fernández Prado, daba por concluido los trabajos que comenzaron en abril y en los que se han invertido 319.440 euros para “revitalizar” el entorno del Hospital Militar y los jardines de la Maestranza. En total, un perímetro de 1.600 metros.
“Ya solo queda la puerta de San Miguel, donde todavía los arqueólogos están cavando”, añadió Prado, que recordó que fue esa la puerta que atravesó Carlos I para subir a bordo del barco que lo llevaría a la ceremonia que lo coronaría como emperador, dignidad que provocó la ruina de España, porque tuvo que comprar el voto del resto de los condes electores de Alemania.

adiós a las farolas
Para que la modernidad no enturbie la evocación de las pasadas glorias imperiales, el gobierno municipal ha tenido que prescindir de las farolas de la zona, que habían pasado de ser simples luces a elementos discordantes. Las luminarias rojas, cada una valorada en 6.000 euros y decorada con un esmalte distinto de la artista Julia Ares, fueron retiradas a finales de octubre.
También se han limpiado las piedras de todas la suciedad y de las plantas, limpiar y reponer el mortero que une las piedras; retirar cableado y rehabilitar las puertas de O Parrote y El Clavo, que durante muchos años han permanecido en un estado de completo abandono.
Todas estas medidas estaban contempladas en el plan que Ayuntamiento había presentado en juio del año pasado y que también recogía la peatonalización de la Dársena o el proyecto para la instalación de un segundo ascensor panorámico que comunique el Paseo con la Ciudad Vieja, a la altura de la Fundación Luis Seoane. Por el momento, lo que se ha hecho es colocar suelos de madera y reparar tramos de adoquín en ese paseo, para que el público pueda observar los restos arqueológicos que se encuentran en los terrenos del Museo Militar y caminar por la parte alta de las murallas.
Además, se pintaron y repararon las barandillas de los jardines y se instalaron nuevos bancos. Como destacan fuentes municipales, las obras contaron con el visto bueno de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta. 

El Ayuntamiento reabre la muralla restaurada de la Ciudad Vieja