El suelo de un edificio ruinoso se desploma con tres bomberos dentro cuando apagaban un incendio

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La intervención estuvo a punto de devenir en tragedia cuando el suelo cedió bajo los pies de los bomberos. Afortunadamente, solo cayeron un metro, hasta un semisótano. 

La llamada se había recibido a las dos menos cuarto de la tarde, y alertaba de que una humareda salía del bajo del inmueble. Para cuando llegaron los servicios de emergencia, había una gran cantidad de humo, pero el fuego seguía limitándose al bajo. Pudieron extinguirlo con facilidad, pero al adentrarse en el interior del edificio para asegurarse de que no quedaban rescoldos se produjo el desplome, no solo del suelo, sino también de algunos de los tabiques de madera. 

Afortunadamente, ninguno de los tres bomberos que se encontraban en ese momento en el bajo resultó herido, y pudieron continuar con su labor. “Todo el lugar estaba inundado de humo”, comentaron desde el parque de A Grela. 

Estructura de madera 
Uno de los principales problemas era que el edificio es tan antiguo que tenía la estructura de madera, por lo que podía verse afectada por el fuego, sobre todo porque no estaba en buen estado tras años de abandono. La caída de los tabiques podía venir seguida de forjados o de cualquier otro elemento constructivo, lo que obligó a los bomberos a trabajar con cuidado durante casi dos horas. Como no era seguro subir por las escaleras, usaron una autoescalera para llegar a los pisos superiores y comprobar los daños. 

Ya por la tarde, se realizó una inspección con cámara térmica para asegurarse de que no había quedado ningún rescoldo en la madera a partir de la cual pudiera reavivarse el fuego. También se dio cuenta de lo ocurrido al técnico de Ruinas del Ayuntamiento, puesto que la casa quedó muy dañada. De momento, la Policía Local precintó el acceso. 

Según testigos de la zona comentaron a los servicios de emergencia, en el bajo se había visto entrar a un individuo últimamente, con lo que se especula que fuera un indigente el que provocó involuntariamente el fuego. 

Seis casos desde 2017 
La ocupación ilegal de edificios abandonados estuvo detrás de un mínimo de seis incendios desde el año pasado. El último había tenido lugar el once de septiembre en el primer piso del número cinco de la calle Socorro. Como ayer, también el suelo se vino abajo durante las labores de extinción, lo que prueba lo frágiles que son estos viejos inmuebles. 

El más grave se registró el año pasado en la calle de Fuente Seca del Monte: un fuego redujo a cenizas un edificio de cuatro plantas, que se derrumbó en apenas veinte minutos. Estaba a punto de ser demolido y se sospecha que el fuego fue intencionado.

El suelo de un edificio ruinoso se desploma con tres bomberos dentro cuando apagaban un incendio