miércoles 25/11/20

El dueño del millón de Ikea


FRANCISCO Granados, la encarnación del buen ojo de Esperanza Aguirre para elegir a sus colaboradores más estrechos, provocó en su día indirectamente el colapso del departamento de contrataciones de Ikea. Cuando apareció un maletín con un millón de euros en casa de su suegro y este afirmó que se lo debían haber olvidado unos empleados de la empresa sueca cayó sobre esta un aluvión de solicitudes de un puesto de trabajo como nunca se había visto. A ver quién no quería allí un empleo si con andar montando muebles por las casas se podía llegar a juntar un millón. Pero de eso nada; el propio exnúmero tres de la lideresa ha reconocido que la pasta era suya. ¡Menuda inocencia la del suegro de Granados!

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