martes 1/12/20

La madre de Naiara: “Mi cuñado perdió la cabeza y mi hija estaba en el lugar equivocado”

Mariela Alejandra Benítez, madre de Naiara, la niña de ocho años asesinada en Sabiñánigo, en Huesca, tras sufrir una brutal paliza a manos de su tío, encarcelado en la prisión de Zuera, en Zaragoza, desde el pasado sábado, asegura que su hija “jamás fue maltratada en casa”.

Mariela Alejandra Benítez dice que su hija vivía feliz | efe
Mariela Alejandra Benítez dice que su hija vivía feliz | efe

Mariela Alejandra Benítez, madre de Naiara, la niña de ocho años asesinada en Sabiñánigo, en Huesca, tras sufrir una brutal paliza a manos de su tío, encarcelado en la prisión de Zuera, en Zaragoza, desde el pasado sábado, asegura que su hija “jamás fue maltratada en casa”.
Mariela, precisa que Naiara era una niña que vivía “feliz” con su familia, que sólo sufría a causa del acoso (bullying) al que, según la madre, era sometida en su colegio por grupos de compañeros.
Con esta afirmación, sale al paso de las acusaciones vertidas desde Chile contra ella y su actual marido por el padre biológico de la niña, Manuel Briones, que dice, “durante siete años estuvo sin hacer cargo de su hija, sin interesarse si tenía leche o no, porque él sólo quería vivir su vida”.
Recuerda que tras nacer Naiara, su expareja le pidió que dejara a la niña a sus padres porque él “no quería saber nada”.
La madre rechaza que Naiara tuviera signos en su cuerpo que revelasen un maltrato continuo por parte de cualquier miembro de la familia, así como de la existencia de partes médicos que reflejasen tal situación.
“Si fuera cierto que tenía marcas en su cuerpo de haber sido atada y maltratada, como se dijo tras la detención de su tío, cómo es posible que no hubiera intervenido nadie antes para evitarlo”, subraya.
Pero sobre todo, Mariela, para quien se han contado “demasiadas cosas que no son ciertas”, rechaza que su esposo la maltratase y que ella misma, por esta razón, tuviera intención de separarse.
En el momento de los hechos, Mariela y su marido, así como las dos hijas tenidas antes de casarse y las otras dos nacidas posteriormente, vivían en Sabiñánigo, en contacto con su suegra (que tenía al cuidado dos nietas de una hija) y el presunto asesino.
“Yo trabajaba en Bielsa (Huesca) de interna (en un establecimiento hostelero) y mi marido cuidaba mientras de las niñas, pero los días de descanso iba a Sabiñánigo para estar el máximo tiempo con mis hijas a pesar de estar reventada”.
Y todos los días, “así fuera de la madrugada”, añade, sus hijas esperaban para hablar por teléfono con ella antes de acostarse.
 

Manía
Asegura que todavía no puede creer que es lo que pasó por la cabeza de su cuñado, el presunto asesino, para hacer “lo que le hizo a la niña”, aunque niega que le tuviera manía.
“Yo creo (añade) que hubo un momento en que mi cuñado perdió la cabeza, y Naiara estaba entonces en el sitio equivocado”.
El tío de Naiara, Iván P.P., de 33, años fue encarcelado tras someter a tortura a la pequeña a lo largo de varias horas, antes de solicitar la presencia de las emergencias médicas. Desde que ocurrió el crimen, Mariela se encuentra en situación de baja médica, aunque la empresa ya la ha despedido.

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