El abogado de Juana Rivas renuncia a su defensa y provoca la suspensión del juicio

El juicio previsto ayer en el Juzgado de lo Penal 1 de Granada contra Juana Rivas por haber estado un mes en paradero desconocido incumpliendo la orden judicial

El abogado de Juana Rivas renuncia a su defensa y provoca la suspensión del juicio
Juana Rivas llega al juzgado | Miguel ángel molina (efe)
Juana Rivas llega al juzgado | Miguel ángel molina (efe)

El juicio previsto ayer en el Juzgado de lo Penal 1 de Granada contra Juana Rivas por haber estado un mes en paradero desconocido incumpliendo la orden judicial que le obligaba a entregar a sus hijos al padre, al que acusa de malos tratos, fue aplazado hasta el 18 de julio, después de que su abogado haya renunciado a su defensa y haya abandonado la sala, pese a la prohibición expresa del magistrado, que calificó de “esperpento” lo ocurrido.
El abogado Juan de Dios Ramírez abandonó el estrado, dejando sola a Juana Rivas en el banquillo de los acusados, después de que el juez no haya aceptado su petición de suspender la vista y pese a ser advertido de que se deducirá testimonio de su actitud a la Fiscalía, el Juzgado de Guardia y el Colegio de Abogados de Sevilla.

Agradecimiento
“Le agradezco que se haya ido”, “lo hizo para respetar mi decisión” dijo Juana a los medios a su salida del Juzgado, incidiendo en que todo esto no es ninguna “estrategia”, sino que ella se preparó el caso con el otro letrado del caso, José Estanislao López, y su deseo es que él la represente, aunque ahora está de baja por un problema en una pierna que le impide acudir al juicio.
Lamentó así que “no quieran esperar” a que su abogado esté bien de salud y pueda desplazarse a Granada. “No soy ninguna delincuente, todos los sabéis, estoy defendiendo a mis niños y lo voy a seguir haciendo, aquí, en Italia y donde haga falta”, clamó la madre de Maracena, que se enfrenta a una petición fiscal de cinco años de cárcel por dos presuntos delitos de sustracción de menores.
El Ministerio Público también pide que sea inhabilitada
durante seis años para ejercer el derecho de patria potestad sobre los niños, de once y tres años, que en la actualidad viven en Italia con el padre, el italiano Francesco Arcuri. l