jueves 3/12/20

Obama apoya las protestas contra el veto de Trump y avisa de que los valores de EEUU están en peligro

El expresidente de Estados Unidos Barack Obama se pronunció por primera vez desde que dejase el cargo y, mediante un portavoz, expresó su desacuerdo “con la idea de discriminar a individuos por su fe o religión”, en aparente alusión a la orden ejecutiva sobre inmigración firmada el pasado viernes por su sucesor, Donald Trump.

Varias personas participan en una manifestación contra Trump, en Nueva York	REUTERS/Stephanie Keith
Varias personas participan en una manifestación contra Trump, en Nueva York REUTERS/Stephanie Keith

El expresidente de Estados Unidos Barack Obama se pronunció por primera vez desde que dejase el cargo y, mediante un portavoz, expresó su desacuerdo “con la idea de discriminar a individuos por su fe o religión”, en aparente alusión a la orden ejecutiva sobre inmigración firmada el pasado viernes por su sucesor, Donald Trump.
Obama rompió su silencio a través de un comunicado de su portavoz, Kevin Lewis, en el que advirtió de que “los valores estadounidenses están en peligro”.
En este sentido, dijo entender que haya personas “ejerciendo su derecho constitucional a reunirse, organizarse y hacer oír sus voces” frente a las autoridades. “En relación a las comparaciones con la decisiones de política exterior de Obama, como hemos oído antes, el expresidente discrepa radicalmente con la idea de discriminar a individuos por razones de fe o religión”, añadió Lewis en la nota.
Trump firmó el viernes una orden ejecutiva por la que prohíbe la entrada a Estados Unidos de personas procedentes de siete países de mayoría musulmana: Irak, Siria, Yemen, Sudán, Irán, Libia y Somalia. El presidente justificó la medida en aras de la seguridad nacional, para impedir el acceso de potenciales terroristas. La orden suspende el ingreso en EEUU de todos los refugiados durante 120 días, así como la concesión durante 90 días de visados a esos siete países de mayoría musulmana.
Precisamente ayer, Trump se reafirmó en su decisión, asegurando que no es agradable tener que “buscar a terroristas” antes de que entren en el país.
“Solo 109 personas de 325.000 fueron detenidas y retenidas para ser interrogadas”, señaló en un mensaje en su cuenta personal de Twitter, después de la ola de reacciones que la medida ha suscitado tanto en EEUU como más allá de sus fronteras.
El presidente defendió que “los grandes problemas en los aeropuertos” durante el fin de semana “fueron provocados por un apagón informático de Delta Airlines, los manifestantes y las lágrimas del senador Charles Shumer”.
El senador demócrata fue uno de los que intervino en una multitudinaria protesta en Nueva York contra la orden ejecutiva de Trump.
En este sentido, el magnate sostuvo que el secretario de Seguridad Interior, John “Kelly, ha dicho que todo va bien con pocos problemas”. “Hagamos a Estados Unidos seguro de nuevo”, insistió Trump.
Así las cosas, aseguró que “no hay nada agradable en buscar a terroristas antes de que puedan entrar en nuestro país”. “Este tema fue una gran parte de mi campaña” electoral, recordó, para terminar llamando a “estudiar el mundo”.
En un mensaje posterior, el presidente estadounidense argumentó que “si la prohibición se hubiera anunciado con una semana de aviso, los ‘malos’ se habrían apresurado a venir a nuestro país durante esa semana”. “Hay muchos ‘colegas’ malos ahí fuera”, dijo.
Mientras, el Departamento de Defensa elaborará una lista de los iraquíes que han colaborado con las fuerzas de Estados Unidos durante estos últimos años, con vistas a que no se vean afectados por la orden ejecutiva.
Por su parte, el fiscal general del Estado de Washington, Bob Ferguson, anunció un recurso judicial contra la orden ejecutiva sobre inmigración de Donald Trump con un enfoque distinto a los procesos ya en marcha, ya que cuestiona directamente la constitucionalidad de la medida.
Por otro lado, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein, afirmó que la prohibición impuesta por Trump es ilegal. “La discriminación basada solamente en la nacionalidad está prohibida por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos”, dijo en Twitter la oficina del diplomático jordano.

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