lunes 28/9/20

Merkel recibe críticas dentro y fuera de Alemania tras el pacto migratorio

La canciller alemana, Angela Merkel, ha cerrado otra crisis y ha salvado el acuerdo de Gobierno con sus socios bávaros tras revertir este lunes su postura en la cuestión migratoria y ceder ante sus aliados conservadores.

La canciller alemana, Angela Merkel, asiste a una sesión del Parlamento alemán, en Berlín | Hayoung Jeon (efe)
La canciller alemana, Angela Merkel, asiste a una sesión del Parlamento alemán, en Berlín | Hayoung Jeon (efe)

La canciller alemana, Angela Merkel, ha cerrado otra crisis y ha salvado el acuerdo de Gobierno con sus socios bávaros tras revertir este lunes su postura en la cuestión migratoria y ceder ante sus aliados conservadores.
Sin embargo, el acuerdo alcanzado in extremis a última hora del lunes no ha recibido el visto bueno de los partidos opositores alemanes, que se han pronunciado en bloque en contra del pacto.
Tampoco desde Austria han aplaudido el documento. Más bien aseguraron ayer que su Gobierno está preparado para proteger su frontera en el sur, que linda con Italia y Eslovenia, en el caso de que Merkel decida aplicar lo acordado con la CSU de Horst Seehofer, actual ministro de Interior y que había colocado a la canciller contra las cuerdas reclamando un endurecimiento de la política migratoria.
El Gobierno austríaco anunció ayer que “protegerá sus fronteras” y advirtió sobre “un efecto dominó” si Alemania limita la entrada de inmigrantes.
“Todo indica que Alemania está lista para tomar medidas nacionales”, declaró el canciller austríaco, Sebastian Kurz.
En caso de que se aplique el acuerdo alcanzado en Alemania, Austria reforzaría los controles fronterizos con Italia y Eslovenia “para evitar efectos negativos para Austria y su población”, se justificó el canciller federal.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean Jean-Claude Juncker, ha pedido un dictamen a los servicios legales de la institución comunitaria sobre el acuerdo migratorio, aunque señaló que a su juicio parece cumplir con la legislación europea.
“No he estudiado todavía el acuerdo. He pedido al servicio jurídico de la Comisión que presente un dictamen pero me parece que está en línea con la legislación de la UE”, expresó en una rueda de prensa ayer, tras participar en el debate con el canciller austriaco, Sebastian Kurz, que tuvo lugar en la sede de la Eurocámara en Estrasburgo (Francia).
Y es que, en virtud de ese acuerdo, Alemania pondría centros de tránsito en la frontera con Austria, donde se verificaría la identidad de los solicitantes de asilo pudiendo rechazar su entrada en el país germano.
Merkel y su socio bávaro cerraban así sus diferencias y aparcaban de momento la crisis de gobierno que amenazaba con hacer caer a la canciller, pero abrían otro frente: esta vez con el resto de partidos opositores y con otros socios de la Unión Europea.
Merkel anunció un acuerdo con la CSU en materia de política migratoria para poner fin a las diferencias entre ambas formaciones, que llevaron al líder de la CSU, Horst Seehofer, a anunciar su renuncia como ministro del Interior. Finalmente, Seehofer se mantiene como líder de la CSU y como titular de Interior tras el pacto con Merkel para que se rechace a los inmigrantes que lleguen a Alemania tras haberse registrado previamente en otros países europeos. Los partidos de la oposición alemanes han criticado con dureza el pacto de última hora entre Angela Merkel y sus aliados bávaros. “La CDU y la CSU han retomado una propuesta de 2015 y la han vendido como un acuerdo”, afirmó el presidente de Los Verdes, Robert Habeck.
“Las zonas de tránsito son campamentos de internamiento masivo. La humanidad queda relegada a un segundo plano”, apuntó por su parte el líder del partido La Izquierda, Bernd Riexinger, en un mensaje publicado en su perfil personal de la red social Twitter.
Ambas formaciones señalaron que la puesta en marcha de los centros de tránsito, que sirve para calmar los ánimos en las filas conservadoras, podría sin embargo no suponer el fin de la tormenta desatada en Berlín a cuenta de la crisis migratoria.
En este sentido, desde la bancada opositora recordaron que el socio menor de Merkel en el Ejecutivo de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), rechazó ya en 2015 la puesta en funcionamiento de este tipo de centros. Sin embargo, parece que ahora, el SPD podría apoyar la medida. l

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