lunes 21.10.2019

La fiscalía saudí pide la pena de muerte para los asesinos de Khashoggi y exime al príncipe

Asegura que hay once acusados por el fallecimiento del periodista y que cinco de ellos confesaron el crimen

El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman | Bandar Algaloud (efe)
El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman | Bandar Algaloud (efe)

La fiscalía saudí anunció ayer que hay once acusados por la muerte del periodista Jamal Khashoggi tras una investigación en la que exonera de responsabilidad al príncipe heredero, Mohamed bin Salman, y que Riad defendió frente a lo que considera un intento de “politización” internacional del caso.

Menos de un mes y medio después de que Jamal Khashoggi, un periodista crítico moderado con el reino saudí y columnista del “Washington Post”, muriera en el consulado saudí de Estambul, la Fiscalía ha formulado cargos y ha pedido la pena de muerte contra cinco individuos que –según aseguró– confesaron la autoría del homicidio. 

El fiscal general saudí, Saud al Moyeb, indicó ayer que Khashoggi murió el 2 de octubre por una sobredosis de un somnífero y su cuerpo fue troceado y entregado a un “colaborador turco”. 

Al Moyeb no detalló la identidad de los acusados ni qué cargos se imputan a cada uno de ellos, pero aseguró que otros diez sospechosos están arrestados y a disposición de los investigadores hasta que se cierre el caso, que causó conmoción en la opinión pública mundial y ha hecho que la imagen de Arabia Saudí se desmorone en semanas.

Informes falsos
El fiscal indicó que el príncipe Mohamed, hombre fuerte del reino, desconocía la operación y solo se enteró del asesinato de Khashoggi después de la comisión del crimen, por medio de “informes falsos” que le presentaron los agentes implicados y a través de las informaciones publicadas por la prensa. El fiscal hizo un nuevo relato de la secuencia del crimen en el que aunó y matizó las versiones que había presentado en las últimas semanas, que levantaron suspicacias en la comunidad internacional por su inverosimilitud y las aparentes contradicciones entre ellas.

Ayer afirmó que todo comenzó con una información que presentó un “exconsejero” del reino, en alusión al miembro del Consejo Real Saud al Qahtany, destituido de sus funciones dos semanas después de que se desencadenara el escándalo.
Al Qahtany acusó a Khashoggi de mantener supuestas “relaciones con organizaciones extranjeras enemigas del reino”.

Entonces, el subdirector de los servicios secretos del reino, Ahmad Asiry –que fue destituido el día 19– ordenó ir a buscar a Khashoggi a Estambul “por la fuerza si es necesario”, aunque su intención no era que se le matara.

La orden del asesinato, según el fiscal, partió del jefe de la delegación de agentes que viajó a Estambul, cuyo nombre no citó, una versión que contradice las alegaciones de Turquía.

El presidente turco, Recep Tayip Erdogan, aseguró hace dos semanas que su Gobierno tiene la certeza de que la orden de matar al periodista “vino de los más altos niveles” del Ejecutivo saudí.

Comentarios