sábado 28/11/20
EDUCACIÓN TECNOLOGÍA

Galicia devuelve al mar un pequeño barco procedente de EEUU

El pequeño barco "SS Scot", que atravesó el Atlántico enviado por alumnos de primaria de Estados Unidos como parte de un experimento educativo, ha regresado hoy al océano, tras recalar en Galicia, y también han sido estudiantes los que lo han devuelto a su origen, al botarlo este mediodía con ayuda.

Alumnos del Colegio Pindo, en Carnota (A Coruña) que habían encontrado un barquito en la playa procedente de Estados Unidos con unos mensajes de otros niños de Maine, se despiden de él mientras es remolcado por Salvamento Marítimo y ser devuelto
Alumnos del Colegio Pindo, en Carnota (A Coruña) que habían encontrado un barquito en la playa procedente de Estados Unidos con unos mensajes de otros niños de Maine, se despiden de él mientras es remolcado por Salvamento Marítimo y ser devuelto

El pequeño barco "SS Scot", que atravesó el Atlántico enviado por alumnos de primaria de Estados Unidos como parte de un experimento educativo, ha regresado hoy al océano, tras recalar en Galicia, y también han sido estudiantes los que lo han devuelto a su origen, al botarlo este mediodía con ayuda.

Se trata de una diminuta embarcación no tripulada que 42 pupilos han lanzado este jueves al mar y la singladura de este bote ha servido como un auténtico nexo de unión entre escolares de dos rincones del mundo, los niños del Centro de Educación Infantil y Primaria de O Pindo, en el municipio coruñés de Carnota, y los integrantes de una academia de Maine, en EEUU.

Esta singular aventura comenzó cuando el centro americano Bonny Eagle lanzó en el mes de diciembre de 2013 al "SS Scot" al Atlántico y éste cruzó la corriente del Golfo de México hasta que, finalmente, el 14 de noviembre de 2014 varó en la playa de Quilmas, en Carnota, donde un vecino lo recogió.

Este particular, siguiendo las instrucciones que la embarcación, provista de una vela y de un sistema de posicionamiento GPS, llevaba adheridas en la cubierta, lo entregó en el centro educativo más cercano.

El CEIP O Pindo fue el que lo recibió y se puso en contacto con la escuela norteamericana del estado de Maine, hecho que llevó a que los alumnos de ambos colegios realizasen varias videoconferencias, mediante las que han nacido relaciones de "amistad" entre los pequeños que día tras día se sorprendían ante las diferencias que presentan los dos continentes, ha señalado a EFE la directora del centro educativo, Sagrario Castro.

En los seis meses que la embarcación pasó en el colegio gallego, los 42 escolares se volcaron en la reparación de la misma, lijando y pintando este "mini barco" para poder devolverlo al mar, a lo que contribuyeron también los técnicos de Intecmar que lo prepararon de nuevo para afrontar esta travesía, dentro del programa "Raiaco".

Los estudiantes han cambiado la vela que traía el buque y han colocado una firmada y pintada por ellos mismos, a la que acompaña una bandera gallega, que ondea en la popa.

Cuando el barquito llegó al centro guardaba en su interior un billete de un dólar y un GPS, y, ahora, a ese equipaje se le ha sumado un mapa de la zona de Carnota con sus playas, y también de la Comunidad gallega, para que quienes lo recojan tengan la oportunidad de conocer el lugar de procedencia de estos pequeños emisores, los estudiantes.

También han redactado los alumnos una pequeña carta en la que le cuentan a los posibles receptores del "SS Scot" toda esta historia para que, de la misma forma que hicieron ellos, los siguientes destinatarios lo devuelvan igualmente al mar.

Uno de los alumnos mayores del centro de O Pindo, David, de 12 años, ha sido el encargado de leer en esta jornada tan especial la mencionada nota, ante todos sus compañeros, y esto antes de que la embarcación volviese al mar.

En el muelle de O Pindo (Carnota), los pequeños y sus profesores han acercado el barco a la Salvamar Regulus, que finalmente lo ha soltado en el océano Atlántico para que emprenda su camino.

El deseo de los escolares es que el "SS Scot" vuelva a la costa americana, pero según el oceanógrafo de Intecmar que ha participado en este proyecto, Pedro Montero, antes de llegar a su destino "hará unas cuantas paradas" debido a las corrientes marítimas.

Las previsiones son que primero arribe a la costa portuguesa para luego dirigirse a Marruecos y finalmente a las Islas Canarias, desde donde sí podría avanzar de nuevo hacia los Estados Unidos.

Todo ello se sabrá gracias al GPS que el barco lleva en su interior, el mismo por el que los profesionales del Intecmar supieron "días antes" que esta pequeña embarcación llegaría a una playa próxima a Costa da Morte.

Entre sonrisas, canciones, e incluso lágrimas, los pequeños protagonistas gallegos de esta versión moderna del mensaje en la botella se han despedido hoy de uno de los "deberes" más especiales que hasta la fecha han realizado.

Este proyecto se enmarca en la iniciativa Educational Passages, que se desarrolla en las escuelas de primaria de Estados Unidos en colaboración con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

La propuesta permite que "minibarcos" atraviesen océanos llevados por el viento y las corrientes y éstos son seguidos por los alumnos de las escuelas, además de por los correspondientes centros oceanográficos. Sandra Sánchez

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