jueves 22/10/20

Impulsan la terapia con perros para prevenir el acoso escolar

El programa se lleva a cabo en la Escuela Lleó XIII de Barcelona | Andreu Dalmau (efe)
El programa se lleva a cabo en la Escuela Lleó XIII de Barcelona | Andreu Dalmau (efe)

La Fundación Affinity y la Escuela Lleó XIII de Barcelona pusieron en marcha una terapia con perros para prevenir el acoso escolar (“bullying”) en las aulas, con clases prácticas con estos animales dentro del horario escolar.

Aunque ya se llevaron a cabo iniciativas similares en otros centros educativos, es la primera vez que una terapia asistida con perros se imparte en horario escolar como una asignatura más dentro de la clase de cultura y valores éticos. La iniciativa se enmarca dentro de “Respétame”, un programa de terapias asistidas con animales de compañía que impulsó la Fundación Affinity con el objetivo de fomentar el respeto y prevenir el “bullying” en los colegios. La responsable de los programas de terapia de la Fundación, Maribel Vila, explicó durante la presentación que el objetivo es “reducir las conductas no adecuadas”.

El programa se imparte una hora por semana durante 12 semanas y participan en él 40 alumnos del centro, de entre 14 y 15 años. Según Vila, los alumnos llevan a cabo un curso de adiestramiento canino “basado en métodos positivos, mediante el cual aprenden a educar a los perros y trabajan el respeto, la inclusión y el trabajo en equipo”. Con la ayuda de los animales, el programa busca incidir en la aceptación de las diferencias, de la mejora de la autoestima, el respeto, trabajar la empatía y tolerar la frustración para conseguir un mayor respeto entre alumnos y para reforzar la relación con el profesorado.

“Los perros son una gran excusa para tratar a los niños; si hiciéramos terapia no querrían, pero a través de los perros y del juego es más fácil conseguirlo y así podemos trasladar las buenas conductas que tienen con los animales al plano personal”, destacó Vila.
El director de este colegio de Barcelona, José Luis Saavedra, aseguró que en los centros “hay muchos egos y a menudo no es fácil tratarlos”. Anna Armengol, educadora del centro, se mostró convencida de que “los resultados serán muy positivos”.

Comentarios