viernes 27/11/20

Nuevos cierres refuerzan el toque de queda ante los más de 52.000 casos detectados

Euskadi, Aragón o Asturias confinan perimetralmente sus territorios mientras otras limitan reuniones
El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón | juanjo martín
El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón | juanjo martín

La declaración del estado de alarma aceleró las restricciones para hacer frente a la grave escalada de la pandemia: a los generalizados toques de queda comienzan a sumarse nuevos confinamientos  en Euskadi, Aragón o Asturias, con la vista puesta en el puente de Todos Los Santos, o límites a las reuniones privadas, circunscritas en Navarra a las personas que vivan juntas. 

El crecimiento de la curva de contagios de coronavirus, que hace tres semanas parecía estabilizarse, volvió a romper al alza con datos tan implacables como los 52.188 contagios notificados desde el pasado viernes, con una incidencia en los últimos 14 días (IA14) por cada 100.000 habitantes de 410 casos y una media de cerca de un centenar de fallecidos diarios de Covid-19.

En concreto, 5.217 casos se detectaron en las últimas 24 horas, con lo que la cifra total de contagios se sitúa en 1.098.320, y la de fallecidos en 35.031, 279 más. 

“España está yendo muy claramente hacia arriba”, subrayó el director del Centro de Alertas Sanitarias, Fernando Simón, que dijo que casi todas las autonomías están en “situación de riesgo muy alto” y que eso acaba repercutiendo en los hospitales, que registraron ayer 16.008 ingresos (13,72 %), 2.163 (24,24 %) en la UCI, con mucha presión en algunas comunidades.  

Así, señaló que ya hay varias comunidades por encima del 40 % de ocupación en UCI, lo que pone al sistema sanitario en situación de “mucha presión”, aunque aun no se puede hablar de colapso. 

También advirtió de que es “muy probable que si no se consiguen implementar correctamente todas las medidas que se van proponiendo la incidencia se incremente rápidamente durante las próximas semanas”. 

Ante esta situación, Navarra y La Rioja, Euskadi, Aragón y Asturias optaron por cerrar sus territorios, mientras lo estudian, como Madrid, que trata de evitar el 1-N éxodos como los del puente del 12-O, que algún territorio acusa como causa de sus males. 

Otras más, como Cataluña, buscan marcos más expeditivos en un confinamiento los fines de semana, que no contempla el actual decreto de estado de alarma.

Límites del confinamiento
Si las autoridades catalanas se plantearon pulsar, aunque sea de refilón, el botón rojo del confinamiento domiciliario ante la gravedad de la ola, las navarras dieron el penúltimo paso en las limitaciones de la interrelación social, al restringirla en el ámbito privado a los convivientes, con excepción personas mayores, dependientes o que vivan solas.

Lo que se debate en Cataluña o se aprobó en Navarra va más allá de lo decidido por Aragón y Asturias de confinar sus territorios, donde ya lo estaban y seguirán estando sus principales ciudades (Zaragoza, Huesca, Teruel, Oviedo, Gijón y Avilés). 

También en el País Vasco el cierre perimetral va acompañado de la prohibición moverse entre municipios, después de que se superara la tasa acumulada de 500 casos, con las reuniones limitadas a seis personas, que hasta ahora era mera recomendación tras rechazarla del Tribunal Superior de Justicia, lo que llevo al lehendakari, Iñigo Urkullu, a pedir el estado de alarma.  

Asimismo, Cantabria rebajó de diez a seis el número máximo de personas que pueden reunirse en la región, tanto en espacios públicos como privados y salvo que sean convivientes, y aprobará el jueves ayudas para paliar las consecuencias de las últimas medidas aprobadas, que afectan especialmente a la hostelería.

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