lunes 18.11.2019

Dos heridos graves en las protestas, que se centran ahora en las ciudades

Nuevos choques con los Mossos y tres detenidos hacen subir la tensión en las calles de Barcelona
La policía carga contra los manifestantes junto a la Delegación del Gobierno | ENRIC FONTCUBERTA (EFE
La policía carga contra los manifestantes junto a la Delegación del Gobierno | ENRIC FONTCUBERTA (EFE

Dos personas están hospitalizadas heridas graves tras las protestas registradas el lunes contra la sentencia del procés, sobre todo en el aeropuerto de El Prat y que con menor intensidad prosiguieron ayer con cortes en carreteras y líneas de ferrocarril, y que a última hora se focalizaron ante las delegaciones del Gobierno en las capitales catalanas.

Un lesionado en un ojo, al que le estalló el globo ocular, y un hombre que tuvo que ser operado en el hospital clínic de Barcelona por traumatismo testicular, son los heridos graves de los 131 registrados por el Sistema de Emergencias Médicas tras las cargas policiales.

El aeropuerto del Prat, que el lunes fue epicentro de las protestas, amaneció con relativa normalidad, exceptuando los centenares de viajeros que prefirieron pasar la noche en las terminales para no arriesgarse a perder sus vuelos ante nuevas protestas, después de que el lunes se cancelaran un centenar y ayer otros 45.

Según el Ministerio de Fomento, hubo normalidad en todos los aeropuertos y tampoco se produjeron incidencias reseñables en los puertos de Barcelona y Tarragona, donde se ha producido una breve ocupación de las vías ferroviarias de veinte minutos por parte de un grupo de manifestantes.

Ya por la tarde, los Comités de Defensa de la República (CDR) convocaron nuevas protestas en Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona ante las sedes de las delegaciones del Gobierno que dieron lugar a nuevos enfrentamientos entre los Mossos y manifestantes independentistas.

La polícia autonómica cargó en los alrededores de la Delegación del Gobierno en Barcelona contra los manifestantes, que lanzaban botellas, palos y petardos a los agentes que blindaban la zona, en un clima de alta tensión.

Los Mossos señalaron que se vieron obligados a actuar ante las presiones de grupos violentos que habían llegado a romper el cordón policial, para recuperar el espacio perdido.

Desde poco antes de las 19.30 horas, miles de manifestantes se fueron congregando con la intención de llegar a la Delegación del Gobierno, siguiendo las instrucciones de los CDR.

El dispositivo habilitado por los Mossos hizo imposible que los manifestantes llegaran a la Delegación del Gobierno y se quedaron frente a las vallas que blindan el perímetro.

Un grupo de manifestantes encendió en la calle Mallorca una hoguera, utilizando cartones y muebles que recogieron de los alrededores y que separó la línea de los efectivos de los Mossos del grueso de los participantes en la protesta.

Más tarde, los Mossos llevaron a cabo cargas de mayor intensidad contra los manifestantes congregados en los alrededores de la Delegación del Gobierno, provocando estampidas de personas y elevando la tensión en el Eixample, donde la policía detuvo por ahora a tres personas.

Paralelamente, a pocos metros de allí y en contraste con la protesta de los CDR, se celebró otra movilización de carácter pacífico, impulsada por Ómnium Cultural, también junto a la Delegación del Gobierno, en el cruce de la calle Mallorca con Bruc.

Miles de personas participaron en una sentada en ese punto con velas en la mano, y diversas personalidades cercanas a los líderes políticos condenados han leído fragmentos de cartas escritas por ellos.

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