domingo 20/9/20

La Barrié afronta un futuro incierto tras la intervención de Ana Botín

La compra de Banco Popular por parte de Santander ha suscitado incertidumbre y preocupación por el futuro de los puestos de trabajo en Galicia, pero también por lo que va a pasar con la Fundación Barrié.

El presidente de la Fundación Barrié, José María Arias | quintana
El presidente de la Fundación Barrié, José María Arias | quintana

La compra de Banco Popular por parte de Santander ha suscitado incertidumbre y preocupación por el futuro de los puestos de trabajo en Galicia, pero también por lo que va a pasar con la Fundación Barrié. El organismo era uno de los accionistas estables de Popular tras la adquisición del Pastor,  y será uno de los grandes damnificados por la operación que lidera Ana Patricia Botín. 
La operación realizada por la entidad que preside Ana Botín carga sobre los accionistas y acreedores el peso de las pérdidas. Así, los accionistas de Popular –entre ellos, la Barrié– pierden la totalidad de su inversión.
La Fundación, presidida por José María Arias, uno de los vicepresidentes de Popular, ve reducido a cero su paquete accionarial en el banco hasta ahora presidido por Emilio Saracho.

Educación
Hasta ahora, la actividad de esta institución se ha extendido al ámbito educativo y cultural, además de inversiones como la rehabilitación del Pórtico de la Gloria en la Catedral de Santiago. La actividad de la Fundación no se resintió con la adquisición de Banco Pastor por parte de Popular pese a que la entidad financiera gallega mantuvo solo su marca en la comunidad.
Sin embargo, la crisis de Banco Popular afectó al patrimonio de la Fundación Barrié, una de las más antiguas de España. Creada en 1966 por Pedro Barrié de la Maza, la institución centró sus esfuerzos en impulsar el desarrollo cultural y económico de Galicia.
Desde el fallecimiento de Carmela Arias y Díaz de Rábago –viuda de Barrié de la Maza–, asumió la presidencia de esta institución José María Arias Mosquera, que hasta la compra por parte de  Popular fue también presidente de Pastor. La institución, que era propietaria de más del 40% de Pastor, llegó a tener un capital de más del 7% en Popular, pero ese patrimonio quedó por debajo del 2% tras la última ampliación de capital.  Ahora existe temor de que una fundación “dedicada a la mejora de las condiciones económicas y sociales” de Galicia desaparezca y, con ella, sus actividades.
Mientras, despachos de abogados y asociaciones de consumidores en toda España preparan una avalancha de acciones legales contra Banco Popular por la pérdida del 100% de la inversión realizada por los accionistas y los tenedores de deuda de la entidad. 
En Galicia, la Asociación Galega de Consumidores e Usuarios (Acouga) dijo que las compras de acciones por parte de consumidores y clientes minoristas que se produjeron en la ampliación de capital de Popular en mayo del año pasado pueden ser “nulas de pleno derecho”. l

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