domingo 23.02.2020

El Depor ve el alba 119 días después

ALBACETE 0 - 1 DEPORTIVO

Con una actuación magistral del portero Dani Giménez, que paró hasta un penalti, y un tanto de rebote de Sabin Merino, que ha marcado por tercera jornada seguida, el conjunto coruñés ha logrado salir de las posiciones de descenso, en las que llevaba desde finales de septiembre

 

El Depor ve el alba 119 días después

En poco más de un mes, el Deportivo ha dejado atrás la cruz y todo le sale de cara. La suerte que antes le daba la espalda ahora se ha aliado con él, aunque detrás de la quinta victoria seguida, la cuarta con Fernando Vázquez, hay mucho más que fortuna. Los jugadores parecen otros, hay orden, aunque a veces aparezcan los desajustes, Dani Giménez vuelve a dar puntos, Aketxe lidera el centro del campo y hay un delantero que marca goles hasta de rebote. El equipo ganó en el Carlos Belmonte y salió de las posiciones de descenso en las que llevaba 119 días, desde finales de septiembre (octava jornada).

Incluso en la vuelta a la camiseta de rayas horizontales la vida se ve vertical y el ascenso ha sido meteórico. De la peor serie de partidos sin ganar de su historia, ha pasado a la mejor desde principios de 2012. El Albacete, que hace nada era serio candidato al ascenso, le aventaja en solo un punto, y aunque los más optimistas, los soñadores, miden la distancia con la promoción de ascenso, en el vestuario siguen aferrándose a la cuenta de victorias de Vázquez,  que cada vez presentan más margen de error. Cuando llegó, estableció el objetivo de 12 victorias en 21 partidos. Ahora, tras haber ganado cuatro, le quedan ocho triunfos y tiene, por primera vez, más partidos para fallar (nueve) que los que necesita ganar. En Segunda División, todo es posible.

Soluciones de urgencia

Sin laterales izquierdos en el once, Mollejo actuó como carrilero al lado de su amigo Montero y en el centro del campo debutó Uche Agbo por delante de la zaga en la posición que venía ocupando Peru Nolaskoain. Arriba, Aketxe, Çolak y Sabin Merino.

Dani Giménez salió al césped sin guantes, pero Barros Botana, el delegado del equipo, se los entregó a tiempo. Estaban bendecidos. Los empleó a los tres minutos para atajar un disparo de Maikel Mesa. El guardameta vigués empezó así su recital de paradas salvadoras en el Carlos Belmonte.

PROGRESIÓN
Ocho victorias para lograr la salvación y nueve partidos de margen

Allí, el Deportivo, arropado por un centenar de aficionados, contuvo a su rival en el tramo inicial del partido, hasta que Çolak empezó a entrar en juego y, junto a él, Shibasaki, Aketxe y Sabin Merino, que peleó cada balón. A los diez minutos tuvo que ser atendido por un golpe en el omoplato derecho tras un recado de Arroyo.

Dani Giménez intervino nuevamente para despejar a córner un remate de primeras de Dani Ojeda desde la frontal en el ecuador del primer periodo, momento en el que hubo un punto de inflexión en el partido. El Deportivo, a la expectativa hasta entonces, asumió la iniciativa y Aketxe llevó la batuta ofensiva. El vasco, como el equipo, no tiene que ver con el jugador que se perdía en el centro del campo con Anquela y Luis César. Exhibió lectura de juego en las transiciones y golpeó con maestría el balón parado. Tomeu Nadal salvó la primera en una falta que ejecutó el 10 del Deportivo y pareció tocar Montero en el segundo palo. El portero del Albacete también demostró que es uno de los mejores de la categoría, responsable de que el año pasado el Albacete fuera la revelación de Segunda. Antes de la media hora firmó una triple parada consecutiva, primero para desviar un envenenado centro de Aketxe que intentó cabecear Mollejo y, después, para sacarse de encima un disparo y un cabezazo de Somma exhibiendo reflejos y capacidad de reacción. Se jugó sus partes nobles.

27 puntos
Con cinco victorias seguidas ha sacado la cabeza de los puestos que llevan a Segunda B

Al Deportivo se le negaba el gol en el Carlos Belmonte, pero este equipo tiene flor. A diez minutos para el descanso surgió la conexión vasca para desnivelar el choque. Movió  el esférico Aketxe,, se sumó Bóveda por la derecha y Sabin Merino buscó el remate en el área. No lo encontró de primeras, pero el balón rechazado por la zaga manchega le dio en el abdomen y acabó en el fondo de la red con una vaselina.

El Deportivo tenía controlado el partido, pero en los últimos minutos de la primera parte el Albacete buscó a los jugadores de banda para atacar el área de Dani Giménez, que se lució primero a disparo de Silvestre (min.43) y, más tarde, con una doble intervención para sacar un lanzamiento de Diego Caballo y otro de Benito en palo largo.

Sin ser brillante, el Deportivo llegó al intermedio con el marcador a favor tras aguantar las embestidas del equipo de Ramis y volvió del vestuario como se había ido. Dani Ojeda le perdonó a los tres minutos de la reanudación tras una falta de entendimiento de Mollejo y Çolak al despejar un balón en el flanco izquierdo del área. El remate del jugador del Albacete se fue alto, pero aunque hubiese ido a puerta es probable que Dani Giménez lo sacara porque su tarde fue perfecta.  A los 53 minutos salvó un remate de espuela de Dani Ojeda, al que también le detuvo, con mano felina, un penalti por mano clarísima de Gaku Shibasaki.

SALVADOR
El guardameta evitó varios goles del Albacete, incluso desvió una pena máxima

Uche Agbo pidió el cambio antes de la hora de partido y en su puesto se situó Álex Bergantiños. El Albacete insistió por la banda derecha, la izquierda del Deportivo, donde Çolak y Mollejo hicieron agua. El turco bajó sus prestaciones a domicilio al no tener el balón; el jugador cedido por el Atlético de Madrid puso empeño, pero acusó jugar fuera de posición.  Vázquez lo intentó subsanar con la entrada de Luis Ruiz, que por la semana había tenido molestias físicas.

El último cambio fue el de Beauvue por Çolak. Debutó el ex del Celta, que se había quedado a las puertas del estreno en la anterior jornada, y tuvo el gol a los pocos segundos. Dani Giménez montó la contra con un saque con la mano hasta el campo contrario, prolongó con un toque de exterior, sutil, Merino, y el de Guadalupe, que había acompañado la contra, se estrelló con Tomeu Nadal.

Hubo que sufrir, se revivió otro final con suspense por el VAR,  y la plantilla explotó de felicidad. El Depor, cuatro meses después, ya ve el alba.

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