Depor | Que nos vean volver

Los jugadores del Deportivo, durante el entrenamiento de ayer en Riazor | quintana

La adrenalina recorre el cuerpo de los miles de deportivistas que se preparan para revivir una de las tantas gestas que ha protagonizado el club blanquiazul. Dos años penando en el pozo de la ‘C’ es demasiado tiempo para una afición, una ciudad y una escuadra que ansían despertar de la pesadilla para disfrutar de nuevo con el fútbol profesional.

Mucho ha padecido la hinchada deportivista desde aquel 20 de julio de 2020, cuando LaLiga tomó la inexplicable decisión de que se celebrara la totalidad de la última jornada del campeonato de Segunda 2019-20, salvo el Depor-Fuenlabrada, medida que envió a los coruñeses a la tercera categoría sin posibilidad de defenderse.

“Hemos adulterado la competición”, escribió el presidente de la Federación Española, Luis Rubiales, en un WhatsApp que envió a su secretario general, Andreu Camps, según publicó recientemente El Confidencial.

Por fortuna, 23 meses después la escuadra blanquiazul tiene la opción de arreglar el “marrón”. Atrás quedan la desastrosa campaña 2020-21 en la que el equipo ni siquiera logró clasificarse para el playoff y el primer intento fallido del presente curso de subir directamente, después de dejar escapar la primera plaza en manos del Racing de Santander.

Esta vez sí, el Depor enganchó el tren del playoff y no piensa bajarse hasta pisar el fútbol profesional.



Ventaja

El empate tras prórroga también valdría a los coruñeses para lograr el ascenso 



El pasado sábado, en la primera ronda, un Riazor que superó los 26.000 espectadores ya vivió una tarde de locura con el 4-0 al Linares. Un triunfo no exento de sufrimiento y momentos de incertidumbre por la gris primera parte del equipo de Borja Jiménez.

Hoy, la ciudad, el estadio y el deportivismo están preparados para una cita aún más grandiosa. Habrá lleno en Riazor, con más de 30.000 gargantas blanquiazules, por las 2.000 manchegas, dando el último aliento a los herculinos en su búsqueda de sellar el regreso a Segunda.

El Depor no puede desperdiciar las circunstancias que juegan a su favor: su estadio, el público y el resultado, ya que si el partido finalizara en empate después de la prórroga, serían los coruñeses quienes jugarían en el fútbol profesional el próximo curso.

La escuadra deportivista afronta el duelo con sus dos máximas referencias ofensivas a tope. Quiles, pichichi blanquiazul con 20 dianas, le enchufó un doblete al Linares en la semifinal, mientras que Miku, autor de doce tantos, no vio puerta el pasado sábado, pero marcó tres goles en sus dos encuentros anteriores.

Borja Jiménez tiene a todos sus efectivos disponibles, salvo Víctor y Trilli. El abulense repetirá el once de la semifinal, aunque podría meter a Soriano —marcó un gol y dio una asistencia contra el Linares— en lugar de William.

Enfrente espera el Albacete, el ‘coco’ del Grupo 2, que el pasado curso jugaba en Segunda y que, entrenado por el coruñés Rubén de la Barrera, tampoco enganchó el ascenso directo. Ahora trata de salvar la temporada frente a su exequipo, pero le espera una ciudad y un público “on fire co Depor”. 

Depor | Que nos vean volver

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