Bustamante: “El musical era como una bombilla que se encendía de vez en cuando. Ha sido el mejor ‘sí’ de mi vida”

Ricky Merino y David Bustamante, en una sesión de fotos por el inicio de la gira

David Bustamante y Ricky Merino llegarán hoy a A Coruña con el musical “Ghost”, que estará hasta el domingo en el Palacio de la Ópera y donde se revivirá la historia de amor de Sam y Molly.


Ambos artistas, que afrontan con muchas ganas la gira del musical con la primera parada en A Coruña, se compaginan para interpretar el papel de Sam, algo que comparten con amistad.


“Al vernos me doy cuenta de que cosas que yo no tenía y que engrandecían al artista, las he cogido de Ricky para incorporarlas a mi personaje. Es bonito retroalimentarse. Aunque estamos muy bien dirigidos por Silvia Montesinos e intentamos ser muy fieles a la dirección, al final cada uno tiene su personalidad, su manera de hablar, de cantar y de entender las historias”, explica el cántabro.


“Cuando cambias de actor lo que te puede ofrecer cada uno es diferente, aunque luego sea la misma dirección. Si el público quiere repetir es que aportamos cosas distintas”, explica el artista mallorquín Ricky Merino.


“La pena es que como compartimos el personaje no compartimos tiempo juntos”, lamenta entre risas Merino, que cuenta con gran trayectoria en el mundo de los musicales, al contrario que Bustamante, que debuta en este sector con Ghost.


“Está siendo lo más bonito que he hecho en mi carrera con diferencia. Siempre he dicho que el musical era como una bombilla que se encendía de vez en cuando. He crecido admirando a artistas como Camilo Sesto, Raphael... ¿Quién no se acuerda de Camilo y Jesucristo Superestar o de Raphael en Jekyll & Hyde?. Cuando veía a esos artistas pensaba que me gustaría en algún momento hacerlo. Y cuando me llegó la historia de Ghost... Ha sido uno de mis mejores ‘sí’ de toda mi vida”, cuenta Bustamante.


“Lo siento muchas veces, desde el cariño y el respeto, como un juego. Juegas a vivir la vida y las experiencias de otra persona que no tiene nada que ver contigo”, explica el artista en alusión a la diferencia con los conciertos.


Un perro llamado Ghost

La historia de Sam y Molly ha estado muy presente en la vida de Bustamente desde joven. “Ghost significa algo para mi familia. Es la historia favorita de mis padres. En mi comunión, la banda sonora del vídeo es la de la película. Es más, yo tenía un perrito que se llamaba Ghost y otra que se llamaba Molly”, confiesa el artista.


Ahora, el cantante cántabro sobrepasa las cincuenta funciones en el musical y Merino supera las setenta. “Las frases de mi texto se convierten en frases hechas en mi día a día, es inevitable”, ríe Bustamante.


Por su parte, Merino cuenta que no es la primera vez que tiene pesadillas con el musical. “Sueño que no llego a escena”, confiesa el mallorquín, que no ha vuelto a ver la película desde los ensayos del 

espectáculo. “Tienes que verla”, le increpa Bustamante. “Hay cosas que son tan exactas, es muy fiel a la película”, explica el artista cántabro, que invita a Merino a verla con él y “un vinito”.


Entre los parecidos, ambos artistas destacan los efectos visuales del musical, lo que llaman “magia”, ya que “vino un ilusionista de Italia a montar el espectáculo”, confirma el mallorquín.


Así, Bustamante y Merino atraviesan paredes, hacen volar papeles o salen de sus cadáveres cuando mueren en la escena. “Todo está muy medido, muy estudiado”, explica Merino. “Nosotros sentimos lo que pasa, pero no podemos verlo. Todo es por las reacciones de la gente y es muy impactante. Hay muchos momentos, cuando nos da la paliza el fantasma en el metro, cuando vuelan las cosas, la gente se sorprende mucho”, añade Bustamante. “¿La magia Harry Potter? Pues más todavía”, bromea Merino.

“Además cada público es diferente. Hay gente que es muy expresiva, otros están más expectantes. Entonces cada día es distinto y es súper bonito”, explica el cántabro.


El barro, un imprescindible

Entre las clásicas escenas de la película, no podía faltar la del torno de barro. “La primera vez que pusimos las manos en el torno no habíamos ni empezado a ensayar, no habíamos visto nada de nada y fue grabando el spot. Fue de tirarnos al fango. Llegamos y nos hicieron desnudarnos. Esto nunca lo hemos contado”, confiesa Ricky Merino.


Ambos recuerdan una sesión de fotos en la que Cristina Llorente, la actriz que hace de Molly, acaba de dar a luz. “Estaba ahí como Dios la trajo al mundo, dando de mamar. Eso genera una complicidad, de amor y de cariño y de querer cuidarse unos entre otros. El primer día”, subraya el artista de la primera edición de Operación Triunfo (OT).


“Bien se lo merece porque, ahora que la conocemos, la adoro. Adoro a todos”, añade Bustamante haciendo alusión al ambiente familiar que se respira entre el elenco, formado por 17 artistas.


Entre ellos se encuentra también Ela Ruiz, la “desternillante” Oda Mae, y Christian Sánchez, que da vida al personaje de Carl, el amigo que traiciona a Sam.


Un clásico aún más clásico

La mítica canción de la película, “Unchained Melody”, es un imprescindible de la obra. De hecho, hasta suena tres veces en el espectáculo, “dos en inglés y una en castellano”, explica Merino.


“Estamos hablando ya de hacerla en gallego”, bromea el artista, a lo que Bustamante añade entre risas: “vamos a llamar a las Tanxugueiras”.


Precisamente, sobre el libreto musical, Bustamante se muestra encantado. “Es un lujo, a mí es que me gusta este tipo de música, la balada romántica. Me siento totalmente cómodo”, explica.


Ahora, el musical arranca su gira por España tras una primera estancia en Madrid y con la primera parada en A Coruña. “Yo no hago una gira así desde la de OT”, afirma con ilusión Merino. “Hablaban de alquilar una casa rural. Mientras haya albariño y pulpo yo me apunto”, ríe Bustamante.

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