viernes 4/12/20

La vista por la okupación de Perillo tendrá lugar durante el mes de julio

Una treintena de personas se reúne en el puente elevado en la tercera jornada de protestas por la presencia de okupas
Concentración en Perillo contra los okupas | PEDRO PUIG
Concentración en Perillo contra los okupas | PEDRO PUIG

Casi una treintena de vecinos se reunieron ayer por la tarde en la pasarela blanca de la N-VI, en la avenida das Mariñas, en Perillo (Oleiros) para protestar de nuevo contra las seis personas que okuparon hace casi dos semanas las tres casas que se encuentran junto al puente de A Pasaxe. Pese a que la afluencia de personas fue menor que la pasada semana, estas se repartieron para corear los cánticos “okupas, no” y hacer una vez más ruido, su única defensa hasta ahora.

La propietaria de la casa asaltada, Nuria Fernández, no pudo acudir ayer, pero su causa ya cuenta con el apoyo de decenas de residentes de la zona que no cesarán en mostrar su descontento con la situación. La de ayer fue una jornada más tranquila que la del jueves, cuando la tensión entre los okupas y los allí reunidos se manifestó en forma de gritos. Según Fernández, la familia que se encuentra en su propiedad no dio atisbos de que estaban en el interior y, por lo tanto, no se dejaron ver en ningún momento.

Al fin de la concentración, sin embargo, la propietaria recibió una buena noticia. La denuncia interpuesta está admitida a trámite y Fernández no esperaba una resolución antes de septiembre, pero ayer fue informada del adelanto de la vista para este mismo mes de julio. Esta coruñesa lleva dos semanas viendo cómo los asaltantes de la casa hacen vida normal. Tras la concentración del jueves, cuando la okupa de mayor edad rompió de un puñetazo un cristal de la puerta para poder sacar una mano con la que hizo un corte de mangas mientras se dirigía a los manifestantes con insultos y gritos, la tensión continúa, pero se ha rebajado un poco.

La notificación

“Creo que ya han recibido la notificación de la vista y han rebajado un poco el tono”, sostiene Fernández. Esta, sumado a la incertidumbre y nerviosismo que provoca lo que están viviendo, se une a que “los veo haciendo compras en el supermercado, como si todo fuese normal”, lamenta. La familia okupó la vivienda cercana al puente de A Pasaxe el viernes 26 de junio y, pese a que los vecinos les avisaron el mismo día, las autoridades no pudieron desalojar a los instrusos. Esto se debe a la presencia de dos niñas, dado que la ley otorga especial protección a los menores, y al hecho de que en ese momento la casa estaba vacía y no era la vivienda habitual de nadie.

Los afectados no cesan en sus movilizaciones y tienen programada otra para esta semana. “Vamos a empezar las movilizaciones todos los lunes y todos los jueves a las 08.00 horas”, dice. l

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