Martes 11.12.2018

Las sombras y las luces de la caja de ahorros

La Caja de Ahorros nace después de la liquidación en 1875 del Banco de La Coruña como un banco emisor de moneda, que venía a ser una sucursal del Banco de España.

Antigua sede de la caja de ahorros
Antigua sede de la caja de ahorros

La Caja de Ahorros nace después de la liquidación en 1875 del Banco de La Coruña como un banco emisor de moneda, que venía a ser una sucursal del Banco de España. Al propio tiempo se creaba además el Banco de Crédito SA.
En 1890 figuran inscritos como banqueros en La Coruña Pedro Barrié y Cía, Narciso Obanza, Viuda e hijos de Atocha, Martín de Carricarte, Viuda e hijos de Curvera y Capdesuñer, Eusebio da Guarda, Herce y Cía, Maristany Hermanos, Juan Montero Telinge, Ramón Picos, María del Río, Rubine e Hijos, Sucesores de Veiga y Veiga, Viuda e hijos de Genaro Zalvidea, Crédito Gallego SA y Caja de Ahorros y Monte de Piedad de La Coruña.
Aunque figuraban como banqueros, la mayoría de ellos actuaba como prestamistas y algunos eran incluso agentes navieros o consignatarios de una o varias compañías marítimas, cuyos barcos recalaban con asiduidad en el puerto coruñés, manteniendo lucrativos negocios en este comercio.
El negocio bancario coge nuevos bríos en la época de los años veinte del pasado siglo XX y la Caja de Ahorros de entonces inaugura el 17 de junio de 1934 en la calle de San Andrés la nueva sede de la institución que se llegará a conocer popularmente como “La Torre del Reloj”. 
Esta Caja, venía funcionando desde 1876 en la Rúa Nueva 20, adquiriendo en propiedad otras edificaciones, de las que nacería la nueva sede inaugurada: la primera caja de ahorros que funcionó en España, Caja Madrid, a la cual daría vida en 1839 el insigne coruñés marqués de Pontejos. El nuevo edificio de la Caja de Ahorros de La Coruña sería diseñado por el arquitecto Eduardo Rodríguez Losada y se alzaría en un solar que hacía esquina a las calles entonces Castelar (Rúa Nueva) y San Andrés, cuya cúpula estaba coronada con una torre en donde se alojaba un reloj de carillón que daba musicalmente las horas a los coruñeses. 
La superficie se vería aumentada después del derribo de la antigua sede y la compra de otras cinco fincas contiguas que, propiciaron un solar de 500 metros cuadrados construidos tras los cuatros años que habrían de durar las obras. 
Allí estaría hasta su demolición –por motivos estructurales– en 1969. El alzado de la sede actual pasaría en esta etapa final de Caja de Ahorros de La Coruña y Lugo (1944-1977) a Caixa Galicia en 1978. Luego a Nova Caixa Galicia, posteriormente a Novacaixa Banco y finalmente de forma reciente a Abanca, que es como se conoce hoy en día la entidad. 

calamidades
La entidad sufriría las calamidades de los rigores de una fusión comprometida cuando ambas cajas gallegas andaban mal y la peor parada era Caixa Galicia, la cual no podía sobrevivir por sí sola debido a las cuantiosas inversiones fallidas en el ladrillo y alguna más en relación con la propiedad del suelo. 
De todos modos, la dirección de dicha caja siguió un plan expansivo que al final daría la puntilla a la propia entidad, pero José Luis Méndez salvó su navío aunque Caixa Galicia terminó por hundirse.
En el verano de 1997 su director general se vio obligado a dejar Caixa Galicia por divergencia con el regulador, el cual le aparta de su puesto por diversas irregularidades a la vista del Banco de España.  
Previamente a estos hechos hace unas declaraciones a la prensa, en las cuales manifiesta que con el preacuerdo asignado para la compra de las 22 oficinas del Crédit Lyonnais Portugal, se había alcanzado la expansión deseada por la caja, al objeto de su mayor competencia y eficacia en el mercado financiero global. Pero el sueño de ver con el tiempo a una caja gallega compitiendo en estos mercados se esfuma en el año 2012. 
Caixa Galicia contaba en el año 2000 con 575 oficinas, de las cuales 435 se situaban en Galicia, 140 en el resto de España y nueve esparcidas en varios países. Abriendo en dicho año 2000 una oficina en Oporto, que se sumaba a las ya existentes de Lisboa y Valenza do Miño, la intención de la Caixa fue abrir una treintena de sucursales en el país vecino. 
Corre al año 2007 y la pretensión de Caixa Galicia era contar con más de mil sucursales abiertas antes del 2010, de este modo se proyecta que Galicia cuente con 488 oficinas; Asturias, Santander y Vascongadas, 115; Navarra, Rioja, Aragón y Cataluña, 102; ambas Castillas y la zona centro peninsular, 119; Levante y Murcia, 103; y Andalucía, 106, abriendo en Portugal un total de 20 sucursales más la previsión de abrir también una oficina en Shanghai (China).

CORPORACIÓN EMPRESARIAL
Caixa Galicia contaba al cierre del año 2006 con 4.756 trabajadores. El músculo fuerte de esta Caixa sería su propia Corporación de Empresas, que mantiene diversas participaciones como el 1,24% de Ence, 5% Sacyr-Vallehermoso, 7,5% Petrolera Galp, 16,91% Pescanova, 9% Unión-Fenosa, 14,375% Tecnocóm, 5% Astroc, 100% Fans Group, 50% A L Desarrollo Hoteles, 45% Investimentos Ibéricos, 44,7% Banco Etcheverría, 25,9% Reganosa, 20,1% Plásticos Ferro, 20% Cupa Group, 20% Norvento, 16,3% Continentes, 10% Gas Galicia, 7,8% Filmax y 5% en Terras Gauda. 
La valoración de su cartera industrial, según sus fuentes, ascendía en ese año a unos 3.000 millones de euros, acumulando una plusvalía latente de 1.375 millones.
Luego vendría la anexión fortuita con Caixanova, por imposición política y también por la exigencia del regulador bancario de unir ambas cajas. Todo el mundo sabe como acabó la historia porque si una andaba mal, la otra no estaba mucho mejor.