sábado 26/9/20

Reportaje | El Colegio de Abogados cultiva “una sociedad más amable” desde la infancia

Este año el Día Europeo de la Mediación se celebró en el Colegio de Abogados de A Coruña de una forma muy inusual. La entidad colegial abrió las puertas de su sede a decenas de estudiantes para explicarles

Los estudiantes que participaron en el taller durante distintos momentos del mismo | pedro puig/cedidas
Los estudiantes que participaron en el taller durante distintos momentos del mismo | pedro puig/cedidas

Este año el Día Europeo de la Mediación se celebró en el Colegio de Abogados de A Coruña de una forma muy inusual. La entidad colegial abrió las puertas de su sede a decenas de estudiantes para explicarles en qué consiste el trabajo del Servicio de Mediación con el que cuentan. Para ello los niños disfrutaron de una clase teórica, pero también práctica en la que se tuvieron que poner en la piel de personas enfrentadas.
Medio centenar de niños escucharon atentamente las explicaciones de Rosa Sánchez González-Dans, miembro de la Comisión de Mediación, que planteó unas explicaciones muy amenas en las que los niños pudieron participar activamente. Lucas Pérez, de diez años, enseguida se destacó como uno de los alumnos más aplicados porque su mano siempre estaba en alto.
Rosa o Carlota, Marina o Alejandra, entre otros jóvenes de entre nueve y 14 años, tuvieron la opción de opinar o hacer sus reflexiones en un auditorio lleno. Era necesario estar atentos para someterse después a casos prácticos de los conflictos en los que pueden tener que intervenir los abogados antes de llegar a juicio.
Muchos parecían venir preparados de casa –no en vano eran hijos de letrados o estudiantes de la Escuela para Pequeños Emprendedores Líbolis– pero todos escucharon una de las tareas fundamentales que tiene que conseguir un mediador: que unas personas implicadas en una disputa empaticen y se pongan en el lugar contrario. Tanto es así que incluso pudieron escuchar la versión del lobo sobre su encontronazo con Caperucita.
Con la lección aprendida distintos voluntarios distribuyeron a los niños por grupos para ponerlos en un contexto de pelea y llevarlos a una solución de consenso que debe ser decidida por todas las partes.
Ante el éxito de esta primera experiencia, y sabiendo que ya hay colegios que utilizan esta figura, la tesorera de la junta de Gobierno del colegio, Pilar Cortizo, aseguró que tenían intención de repetir el taller. Educando así para solventar todo tipo de conflictos se conseguiría “una sociedad más amable”.

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