jueves 19.09.2019

El Puerto declara la guerra a las gaviotas y retira de sus instalaciones nidos, huevos y polluelos

Las crías que se recogen se trasladan a un centro zoológico de Culleredo que las trata y cuida

Un operario subido a una grúa accede a los tejados para intentar retirar los restos dejados por las gaviotas | patricia g. fraga
Un operario subido a una grúa accede a los tejados para intentar retirar los restos dejados por las gaviotas | patricia g. fraga

Los trabajos de unos operarios que, subidos a una grúa, accedieron a varios tejados de las instalaciones portuarias ayer llamaron la atención de muchos vecinos y no es para menos porque es el segundo año que su tarea se desarrolla en el complejo empresarial. La Autoridad Portuaria ha encargado a una empresa especializada que retire los nidos, huevos y polluelos de gaviotas de todas las instalaciones para intentar controlar el crecimiento de la población de esta ave. El objetivo es mantener la higiene y también evitar problemáticas derivadas de estos ejemplares a instalaciones como el aeropuerto.


No es un secreto que la presencia de gaviotas en el complejo empresarial del puerto es una molestia para muchos, especialmente en los alrededores de la lonja a primera hora cuando se descarga y subasta el pescado, si bien lo que estos animales conllevan para el complejo es mucho peor. Suponen un deterioro en el mantenimiento de distintas infraestructuras, como así se ha ido reconociendo en distintos pliegos de licitación de reformas, pero esta semana una firma especializada trata de poner coto a la problemática.

Fuentes de la Autoridad Portuaria reconocieron ayer que, por segundo año consecutivo, han contratado a la firma Locus Avis para que sus operarios –entre los que hay biólogos– acometan una eliminación de los nidos, los huevos y los polluelos ya nacidos de estas aves poco apreciadas.

Comisión de fauna
Que las colonias desaparezcan de los muelles, no significa que se maten, todo lo contrario: tanto los animales como los huevos son trasladados “a un núcleo zoológico en Culleredo, en el que se mantienen y se hacen evaluaciones veterinarias”.


Como muestra de ello, está el hecho de que ayer los trabajadores se subieran a la cesta que coronaba la grúa con cajas preparadas para introducir a los animales recién nacidos y llevarlos a su nuevo destino.

Este traslado es positivo para la infraestructura porque permite una mayor higiene y calidad ambiental, y también es algo que puede beneficiar al aeropuerto de Alvedro en términos de seguridad, dado que las gaviotas no dejan de ser otra de las aves que a veces tienen que espantar de la pista los halcones.


De hecho, desde AENA reconocen que existe una comisión de fauna en la que tanto el aeródromo, como el Puerto, el Ayuntamiento y Sogama tienen representación y comparten sus impresiones sobre los animales que afectan o pueden verse afectados por sus tareas habituales.


Por el momento está previsto que los operarios de la compañía hagan una batida de limpieza durante toda esta semana y ya en el mes de julio se realizará otra pasada por todos los tejados de las naves, ya sea accediendo a través de escaleras o de la grúa que se podía apreciar ayer.


Con toda la tarea aún por desarrollar, todavía no hay estadísticas de este año, pero desde la Autoridad Portuaria afirman que el año pasado –el primero en el que se firmó este tipo de contrato– se retiraron “237 nidos, 199 huevos y 209 polluelos”, un número para nada desdeñable pero quizá superior al de este año porque no había un control previo.

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