miércoles 30/9/20

Os Mallos y A Sardiñeira despuntan como los barrios más envejecidos de A Coruña

La ciudad tiene 146 mayores de 65 años por cada menor de 15 años, algo que solo superan Ourense y Ferrol

La baja natalidad que se constata todos los años, así como la mayor esperanza de vida, han hecho que A Coruña se coloque en el número tres del ranking de las grandes  ciudades gallegas con un mayor índice de envejecimiento de la población. Una vez hecho el análisis por distritos es el número 4, correspondiente a Os Mallos y el entorno de la estación de ferrocarril de San Cristóbal el que tiene más gente mayor, algo que ni siquiera se ha visto compensado por el asentamiento de nuevas familias en el polígono residencial de reciente construcción de Vioño. Por contra, las zonas de A Zapateira y Novo Mesoiro pueden respirar tranquilos, gracias al relevo poblacional que se viene produciendo. 


En la actualidad, de las 244.850 personas empadronadas en el municipio, casi 60.000 tienen 65 años o más. Es decir, prácticamente una cuarta parte de la población de la ciudad supera la edad de jubilación. Por ello, no es de extrañar que actualmente solo Ourense con una media de 148 mayores por cada centenar de niños en el índice de envejecimiento y Ferrol con 143,3 estén por encima de A Coruña a la hora de estimar el cociente entre las personas de 65 años y más en relación a los ciudadanos menores de 15 años. En A Coruña esa ratio está, de media, en los 143,3% adultos frente a 100 pequeños. No obstante, la peor situación se vive en los barrios de Os Mallos y A Sardiñeira, donde el índice se dispara. 

Un proyecto rejuvenecedor
En un área residencial que agrupa la estación de tren, la avenida do Ferrocarril, Os Mallos y Vioño hay más de 200 personas en edad de jubilarse por cada vecino que no sobrepasa los 15 años. Además, 18.168 residentes tienen entre 20 y 64 años. Con estas cifras no es de extrañar que colectivos como la Asociación de Comerciantes Distrito Mallos lleven años empeñados en buscar opciones para atraer a inquilinos más jóvenes a los pisos en alquiler. 


Esto supondría que se llenaran muchas viviendas que no tienen la adecuada accesibilidad para coruñeses con movilidad reducida y que hubiese un mayor movimiento en la zona, tanto en lo que se refiere al disfrute de los espacios públicos como al consumo en los negocios de proximidad. 


Su última propuesta fue apostar por reconvertir el distrito en un punto de encuentro de los universitarios y aunque se encontraron con la negativa del actual Gobierno municipal a ayudarles, siguen adelante con su iniciativa aunque sea de manera más lenta. Por ejemplo, ya se han hecho algunas reformas en apartamentos readaptándolas a ese nuevo target que serviría para fijar población joven al barrio (y también al de A Sardiñeira) e invertir unos índices preocupantes. 


En el extremo opuesto del distrito 4 se sitúa el distrito 9, que toca Elviña, A Zapateira, Mesoiro, Novo Mesoiro y Pocomaco, en el que hay un niño por cada 24 empadronados de más de 65 años. Incluso hubo una bajada con respecto a 2012, desde cuando el Instituto Galego de Estatística (IGE) empezó a recopilar estos datos. 


Esta situación parece vinculada al hecho de que Novo Mesoiro es un barrio periférico de reciente construcción al que se mudaron familias jóvenes con el consiguiente boom de natalidad. De sus 12.061 vecinos, 3.400 están en los 20 años o por debajo. 


En todo caso, en los baremos por tramos de edad de cinco años es en Matogrande y Someso donde hay más pequeños de entre cero y cuatro años, mientras el distrito que tiene a los residentes más longevos de la localidad –aquellos que superan los 85 años– es, precisamente, ese número 7 con mayor natalidad. En el caso de los mayores hay una mayor esperanza de vida femenina, pero ya nacen más niños. l

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