martes 1/12/20

Los hosteleros declaran la guerra a los chiringuitos por “competencia desleal”

La Asociación de Hostelería de A Coruña ha enviado a la Xunta documentación para exigir que se realicen “todas las inspecciones” preceptivas que también sufren sus locales. Por su parte, los empresarios de La Barrera han cancelado una de sus degustaciones 

la hostelería del centro nota una bajada del consumo debido a la afluencia masiva a los eventos	pedro puig
la hostelería del centro nota una bajada del consumo debido a la afluencia masiva a los eventos pedro puig

La comida y la bebida corren por doquier estos días de fiesta en la ciudad y el problema es que no lo hacen en los locales de hostelería de siempre. Los puestos de la Feira das Marabillas primero, y de la Oktoberfest y el Certamen de Casas Regionales después atraen a gran parte de la clientela de los establecimientos, por lo que los empresarios han decidido declararles la guerra por lo que consideran “competencia desleal”. La Asociación de Hostelería de A Coruña envió ya hace días la documentación necesaria para exigir a la Xunta que realice inspecciones en los dos eventos aún en marcha. Además, se quejan de tener que pagar tasas cuando otros están exentos de ello.
“Exigimos a la Xunta que vinieran a hacer las inspecciones de Sanidade y Traballo, como hacemos todos los años”, afirma el presidente de la Asociación de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete. Se muestra preocupado por las pérdidas que provocan al sector las casetas y también “por la salud del ciudadano”.
Asegura que los locales que se montan en los lugares más privilegiados de A Coruña “incumplen las normas sanitarias básicas” que se les exigen a ellos a diario y lamenta que “no compitan en igualdad de condiciones”.
Para Cañete es fundamental que las administraciones competentes “vengan a controlar que cumplen todo lo que tienen que cumplir”.
“Nosotros estaríamos a favor de las casetas si fuesen elementos de las fiestas en los que se ofreciesen degustaciones gratuitas, pero no restaurantes encubiertos y tal y como están organizadas son un negocio”, se queja. Lo mismo dice de la pasada feria medieval, pues cada vez hay más puestos de comida y bebida que, sostiene, acaban por restar clientela a los locales del entorno y de otras zonas cercanas. En el caso de las casas regionales –que en su momento defendieron algunos representantes de las mismas por atraer gente al centro, ser un complemento a la hostelería de la zona y parte de las fiestas–, Cañete afirma que está “comprobado que los locales del centro pierden el 50% de la facturación y cuando se cierran lo recuperan”.

pagos desiguales
La queja va más allá porque estos establecimientos temporales no pagan ningún tipo de tasa. Así lo reconocen fuentes municipales que recuerdan, no obstante, que nunca lo han hecho en los 17 años de vigencia del certamen. “No pagan tasas de ocupación pública porque todas aquellas actividades de dinamización cultural y/o turística en las que el Ayuntamiento colabora están exentas”, explican.
Ello molesta aún más a los hosteleros dado que este año han tenido que comenzar a pagar las tasas por las terrazas impuestas en la nueva ordenanza. Además se sienten acosados por las inspecciones de todo tipo, desde las más habituales de Sanidade a aquellas que velan por el cumplimiento de la Ley Antitabaco. O por las relativas a la música ambiental, por ejemplo, dado que otros eventos sí ofrecían hasta hace días actuaciones e hilo musical al margen de la norma.
Respecto a esta ordenanza, Cañete asegura que el Ayuntamiento solo ha informado de que trabaja en los cambios pero no ha fijado plazos.

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