jueves 18.07.2019

Un hombre mata a su compañero de piso por haber difundido un vídeo sexual

El sospechoso es un vecino de Labañou que habría estrangulado a la víctima con 
un cinturón.

El crimen tuvo lugar en un edificio de cinco plantas de la calle Honduras | quintana
El crimen tuvo lugar en un edificio de cinco plantas de la calle Honduras | quintana

La Policía Nacional detuvo en la madrugada de ayer a un hombre de 28 años después de matar presuntamente a su compañero de piso, situado en la calle Honduras, en Labañou. Fue el sospechoso el que alertó a los agentes de lo que había ocurrido: según los testigos, estaba esperándoles en la puerta con las maletas listas cuando llegaron y nada más verles, les confesó que había estrangulado a la víctima, de 45 años, con un cinturón. Supuestamente, ambos se dedicaban a la prostitución (con clientes de ambos sexos). El sospechoso le habría matado porque el fallecido había compartido en las redes sociales un vídeo en el que se le veía practicando sexo y consumiendo drogas. 

Los hechos tuvieron lugar pasada la una de la madrugada: cuando la sala del 091 recibió la llamada al respecto, patrulleros entraron en el piso y descubrieron que todo era cierto: el cadáver se encontraba en el suelo y a pesar de que trataron de reanimarle, no pudieron hacer nada por salvarle la vida. Pero los agentes se llevaron una sorpresa porque la víctima, de nacionalidad dominicana, y el detenido, de nacionalidad uruguaya, no eran los únicos residentes del piso, sino que los policías descubrieron a una tercera persona en su interior, descansando tranquilamente en unas habitaciones. Según habría trascendido, esa persona, de nacionalidad española, no se habría enterado de que se había cometido un crimen en la habitación de al lado porque tenía los auriculares puestos. El cuarto residente estaba fuera del piso en el momento de los hechos. 

“No me enteré de nada” 
Horas después de que se cometiera el crimen, el testigo todavía no podía creerse lo que había pasado. “Yo estoy un poco sordo, así que no me enteré de nada”, comentó. A este hombre, natural de Huesca, había llegado a la ciudad hacía poco, este mismo mes, y se había sentido afortunado de encontrar una habitación bien acondicionada desde la que podía ver el mar. Durante los primeros días, todo había transcurrido con normalidad: según él, sospechoso y víctima se comportaban como amigos. El detenido dormía de forma habitual en el sofá, pero eso es todo lo que pudo decir sobre el tema. “Nunca he visto una discusión entre ellos ni nada”, mantiene.


Alrededor de la medianoche, el oscense se encontraba viendo tranquilamente una serie en el ordenador cuando los policías llamaron a la puerta de su habitación. “No sabía nada, no había oído nada, y me dijeron que ese chico estaba muerto y ya me puse nervioso”, recuerda.


Haciendo memoria, le parece recordar unas “voces altas” en la habitación de al lado pero nada más, así que obedeció con estupor a los agentes cuando le indicaron que les acompañara hasta la habitación. Allí estaba el cadáver, aunque no precisa en que estado se hallaba. “Todo lo que vi fue una pierna”, reconoce. 

Cinturón al cuello 
Los patrulleros llamaron inmediatamente a la central para confirmar la veracidad de lo que había ocurrido y enseguida acudió al lugar de los hechos una ambulancia del 061, que confirmó la muerte de la víctima, que aún seguía con el cinturón al cuello. Una hora más tarde, cuando ya eran las tres de la madrugada, se presentó el juez de instrucción, además de los agentes de la Policía Científica, que se encargaron de recoger las pruebas del escenario del crimen. 

Los policías no dejaron nada sin revisar del piso, incluso la puerta de entrada sufrió el proceso de examen de las huellas dactilares. Cuando todo finalizó, el juez ordenó el levantamiento del cadáver, que fue trasladado al Complejo Hospitalario Universitario (Chuac) donde se le practicará la autopsia para confirmar que murió en las circunstancias  en las que declaró el detenido. Este último, después de que se le informara de sus derechos y de que fuera cacheado, fue trasladado por la Policía Nacional a sus dependencias, donde ingresó en el calabozo.

Comentarios