viernes 20.09.2019

Exigen al Consistorio que cree un refugio para gatos y que cumpla sus compromisos de control de las colonias

Denuncian que el Gobierno local no se implica lo suficiente para hacer que la población felina en la calle no aumente

Las voluntarias de Oza aseguran que pasaron de atender a media docena a superar los 50 felinos | susana lópez
Las voluntarias de Oza aseguran que pasaron de atender a media docena a superar los 50 felinos | susana lópez

Un numeroso grupo de coruñeses amantes de los animales, voluntarios muchos de ellos en las distintas colonias felinas callejeras, exigen al Ayuntamiento que cumpla su compromiso de control de estas poblaciones con la esterilización de las hembras. Además, el movimiento encabezado por la Clínica Veterinaria Canis incide en la necesidad de que el Gobierno municipal cree un refugio de paso para estos ejemplares y para poder dar en adopción a las crías que se encuentren.


Yolanda Álvarez, responsable de la Clínica Canis, lanzó en la madrugada de ayer a través de la plataforma Change.org una campaña para demandar al Consistorio la construcción de un refugio para felinos. Esta reivindicación, que nace de la desesperación por la falta de ayuda que se han encontrado algunos particulares, centros veterinarios y colectivos animalistas, tenía ayer a primera hora de la tarde más de 500 firmas. “El Ayuntamiento iba a ayudar a las colonias que ellos consideran que ya existen pero en el Barrio de las Flores o en la playa de Oza, por poner algunos ejemplos, son tierra de nadie, y tiene que empezar a inmiscuirse en el control de todas”, afirma Álvarez.


Muchos coruñeses llevaban tiempo enfadados por la desatención –a pesar de que existe una pequeña aportación económica a clínicas adscritas al programa para la esterilización de las gatas que son capaces de cazar los particulares y colectivos–, pero el punto de inflexión para comenzar esta iniciativa ha sido que en el negocio han tenido que acoger a varios gatitos que les llevaron las tres voluntarias que se encargan de dar de comer a los animales que viven en el entorno de la playa de Oza.
“La gente se ha agrupado y cazan a los gatos que pueden y los llevan a castrar pero los particulares no dan abasto y no hay un sitio para la recuperación tras esa intervención” ni para las crías, afirma, por lo que al final esos nuevos gatos siguen aumentando la población de las colonias de manera descontrolada.

Igualdad con los perros
Álvarez y las cientos de personas que secundan su petición entienden que el Gobierno municipal o, incluso el de la Xunta, deben “crear un centro igual que existe para los perros porque la perrera está masificada y la ampliación anunciada no recoger espacio para gatos”.


Esa instalación podría dar cobijo a las gatas que cogen las entidades animalistas después de someterlas a las esterilizaciones, para una vez recuperadas devolverlas a la calle. Asimismo, sería un lugar ideal para mantener a las crías y darlas en adopción, de manera que no se sumaran a los ejemplares salvajes que pueblan la ciudad. Álvarez y también las tres voluntarias de la colonia del arenal de Oza cuentan que el último problema con el que se han topado es que gente que ya no quiere a sus gatos en casa los abandona en esos grupos porque saben que estarán alimentados, pero no se adaptan porque “son cariñosos” y están domesticados.

Precisamente las mujeres implicadas en el cuidado en la zona del faro de Oza lamentan que ni el Ayuntamiento ni la Xunta vigilen el cumplimiento de la ley. Lo dicen aunque podrían enfrentarse a una multa porque están atendiendo a los animales pendientes de poder integrarse en la agrupación Felinos Felices, que tiene un permiso para estas labores.


Dicen que la Concejalía de Medio Ambiente no acaba de convocar a los responsables del colectivo para renovar el convenio, lo que les impide también acometer la recogida de animales para llevarlos a las clínicas veterinarias. Y ello a pesar de que los gastos de alimentación corren de su cargo y pagarían también una caseta.

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